Como una ilegalidad contra el patrimonio histórico calificaron al unísono Sheinbaum y Clara Brugada la intención de la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega de subastar las estatuas de Fidel Castro y el Ché Guevara removidas del Jardín Tabacalera.
Por tercera ocasión, el tema ocupó tiempo en la conferencia mañanera, e incluso propició la presencia de la jefa de gobierno, Clara Brugada, quien dijo que “está muy mal” querer subastar las esculturas, toda vez que las alcaldías no tienen atribuciones para eso, además de que se trata de patrimonio histórico que hay que recuperar.
La presidenta Sheinbaum dijo que “el patrimonio no se subasta, es una ilegalidad y hay que decirlo claro y con todas sus letras”.
Y volvió a condenar el retiro de las esculturas, puesto que se hizo, dijo, sin pedir permiso al comité correspondiente. “Tendría que haber pedido permiso a un comité para poder remover las esculturas o las estatuas, el monumento”, y además si la alcaldesa no quiere que la obra quede en la alcaldía Cuauhtémoc tiene que hacer entrega del mismo, apuntó.
Por su parte, Brugada dijo que “querer venderlas, rematarlas, subastarlas, está muy mal. Por eso, con el gobierno federal estamos tratando de recuperar las esculturas para ponerlas en un lugar simbólico de la Ciudad de México. Es muy importante la historia que hay detrás”.
“No se pueden subastar estas esculturas; es un bien público que no es patrimonio de una persona, sino del gobierno y, por lo tanto, de la Ciudad de México”. Dijo estar confiada en que se llegará a un acuerdo “para que la ciudad pueda recuperar las esculturas” que actualmente se encuentran en una bodega.
Incluso citó varios artículos de la Ley de Alcaldías para reforzar su alegato y dijo que la Contraloría de la CDMX está lista para actuar en caso necesario. “El organismo está haciendo un exhorto público a la alcaldía a que cumpla con la norma, vamos a esperar a que cumpla y sino, está la Contraloría para poder actuar”.
Insistió en que “ninguna de las alcaldías tiene facultad para vender o subastar algún bien de la ciudad y de los capitalinos. Tienen un poder muy limitado, hay que decirlo y es lo que debe quedar bien claro”.
ofv

