Por tortura y no “de un infarto”, fue el motivo de la muerte de la maestra jubilada Irma Hernández, informó la Fiscal General de Veracruz, Verónica Hernández Giadáns, en abierta contradicción con los dichos de la gobernadora Rocío Nahle, quien afirmó la semana pasada que la maestra murió de un infarto.
“La víctima falleció a consecuencia de agresión, tortura y violencia ejercida durante su cautiverio que inició el 18 de julio”, dijo la funcionaria en conferencia de prensa realizada este lunes.
Asimismo, por medio de un video difundido durante la mencionada conferencia, la Fiscalía General dio cuenta de los avances en el caso de la maestra Irma Hernández Cruz, y además de informar de la detención de cuatro presuntos implicados, manifesta la causal de muerte: tortura, agresión y violencia”.
La imputación de los detenidos, dice el video, se “realizó tomando en consideración que la privación de la libertad de la víctima, quien era mayor de 60 años, fue llevada a cabo por dos o más personas, de manera violenta y con el propósito de obtener beneficio, alterando su salud por la agresión, tortura y violencia ejercida durante su cautiverio, lo cual ocasionó su muerte”.
Los cuatro procesados son Octavio “N”, Jeana Paola “N”, Víctor Manuel “N” y José Eduardo “N” que se encuentran en prisión preventiva oficiosa.
Asegura el material que hay otros implicados “en este lamentable hecho”.
Los cuatro implicados habían sido detenidos por otro delito y durante la investigación se “obtuvieron datos que permitieron solicitar mandamiento judicial para ejecutar la orden de aprehensión en reclusión”, por su participación en el secuestro y asesinato de Irma Hernández Cruz.
“Ellos de manera inicial fueron detenidos por delitos contra las instituciones y delitos contra la salud, cumplen un proceso penal por esos delitos, están vinculados a proceso, posteriormente se les imputó el tipo penal de secuestro agravado, toda vez que la ley del tipo penal para prevenir y sancionar el secuestro tipifica las conductas que se dieron en este hecho”, declaró Hernández Giadáns.
“Ha habido otros detenidos en la zona norte en un esfuerzo con fuerzas federales y estatales, que están siendo investigados por su presunta participación”, agregó.
Se recordará que el pasado 25 de julio la gobernador Rocío Nahle dijo que “aunque no les guste”, la maestra murió “de un infarto” y para probar su dicho presentó a un médico del que aseguró que era legista, lo cual era falso, pues se trataba únicamente de un médico general adscrito a la Secretaría de Seguridad.
“Fue violentada. Nos están indicando los forenses que, a raíz de la violencia, le dio un infarto”, dijo Nahle en una entrevista radiofónica.
Y, en conferencia de prensa, mostró su enojo por el “escándalo” que, dijo, hizo la prensa por el caso.
“Les guste o no les guste”, la maestra murió de un infarto, dijo, furiosa. Y llamó “miserables” a quienes hicieron “un escándalo” por lo ocurrido porque según ella eso ofende a “una familia enlutada”, dijo el 25 de julio.
“Después de ser violentada, desgraciadamente padeció un infarto, esa fue la realidad, les guste o no les guste”, dijo, con voz destemplada.
La indignación por las declaraciones de Nahle fue monumental e incluso la presidenta Claudia Sheinbaum salió a corregirla públicamente días después al decir que fue homicidio.
“Todo homicidio, y particularmente el de la maestra, es lamentable. Y nosotros no queremos que eso pase en nuestro país, eso es lo primero; y estamos trabajando todos los días para que no ocurran estos homicidios”, dijo el 29 de julio Sheinbaum en conferencia de prensa.
Agregó que “sea que haya fallecido por un infarto derivado de la situación que estaba viviendo o sea derivado de una agresión directa, entonces todo homicidio es lamentable, y no queremos que eso ocurra en nuestro país, y para eso trabajamos todos los días”.
El 1 de agosto, Latinus, Milenio y otros medios revelaron que José Eduardo Márquez Nava, el médico que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, presentó para dar fe de las causas de la muerte de la maestra y taxista Irma Hernández, no es forense ni es legista.
En su conferencia del 25 de julio Nahle presentó a Márquez Nava como el médico legista que había hecho la necropsia, pero una investigación en el Registro Nacional de Profesiones arrojó que este profesional carece de formación como médico forense.
Milenio informó que “quien realizó la autopsia fue un médico forense de la Fiscalía General del Estado, cuya titular, Verónica Hernández Giadánz, se habría negado a asistir a la conferencia de prensa de la gobernadora en Palacio de Gobierno, o enviar al médico legista, porque revelar ese tipo de información viola el debido proceso y la secrecía de las investigaciones”.
Lo que hizo Márquez Nava fue certificar que el cuerpo de la maestra, localizado por elementos del Ejército en un predio el 24 de julio, no tenía signos de vida, pero no hizo la necropsia, aunque él y Nahle dijeron que sí.
Ese mismo día por la noche, la FGEV dijo que la necropsia fue realizada por Márquez Nava “conforme a la ley”. Admitió, sin embargo, que carece de cédula como médico legista.
En un comunicado en redes sociales, dijo:
“La Fiscalía General del Estado informa que el perito José Eduardo Márquez Nava cuenta con Evaluación de Control y Confianza vigente, acreditación que se encuentra registrada en el Sistema Nacional de Acreditación y Control de Confianza que avala el perfil para ser perito médico, con título y cédula profesional; además, tiene conocimientos especializados en medicina y patología forenses que le permiten ejercer sus funciones”.
Así, “en ejercicio de sus funciones y cumpliendo los protocolos correspondientes, emitió el dictamen de necropsia de Irma Hernández Cruz, con base en los resultados de la intervención pericial realizada”.
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