Luego de todo un día de rituales indígenas y proclamas de supuesta austeridad republicana, los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, encabezados por Hugo Aguilar, cenaron en el caro y exclusivo restaurante Au Pied de Cochon, en Polanco.
Una “fuente parlamentaria” que habló confidencialmente con el diario Reforma comentó que, mientras cenaba ahí, hacia la medianoche de ayer lunes 1 de septiembre, vio llegar a los ocho ministros que rindieron protesta en el Senado de la República.
Este restaurante es conocido por sus platillos de mariscos y los costos son elevados.
Por ejemplo, una fuente “Royal” para dos personas cuesta 4 mil 100 pesos. Una ensalada de jitomate y espárragos cuesta 265 pesos, lo de dos comidas corridas o lo que cuestan diez quesadillas en un puesto callejero.
Ayer, Hugo Aguilar dijo que recortarían gastos y privilegios para no ganar más que la presidenta Claudia Sheinbaum, pues “la justicia no puede tener privilegios”.
Durante la primera sesión de la nueva Corte, y con la presidenta Sheinbaum a un lado, dijo que “el pensamiento y el corazón no los guiará el poder ni el dinero, sino el pueblo”.
Aguilar Ortiz, que horas antes recibió el “bastón de mando” de parte de autoridades de pueblos indígenas coordinadas por el Instituto Nacional Indigenista, dijo que la nueva justicia no será “elitista”.
“La elección popular ha traído un renovado pacto de confianza entre el Poder Judicial y el pueblo. Se trata de pasar de una justicia de puertas cerradas, elitista, lenta y excluyente, a una de puertas abiertas, accesible, cercana al pueblo, plural, transparente y sin privilegios. Comienza un capítulo inédito en la historia de la justicia en México”, se ufanó.
Al término de dicha sesión, los ocho ministros presentes –pues Arístides Guerrero no acudió por un tema de salud– se fueron a cenar a Polanco.

