Este viernes, la Organización de las Naciones Unidas denunció que durante 2015 las fuerzas de paz, conocidas como los cascos azules, abusaron sexualmente de 69 mujeres, donde el mayor número de crímenes se cometió en la República Centroafricana y en la República Democrática del Congo.
Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, declaró a través de un comunicado que se trata de un considerable aumento en los casos de violaciones por parte de sus miembros, situación que además calificó como “muy preocupante”.
Mientras que la ONU habló en enero sobre evidencias de violaciones a al menos siete menores por parte de militares extranjeros en la República Centroafricana.
En su informe más reciente, el organismo recomienda crear cortes marciales en el terreno para castigar a los responsables y exigir a los países que envían tropas que recojan muestras de ADN de sus soldados.
De los 96 casos de abuso y explotación sexual, 22 se registraron en la República Centroafricana y 16 en la República Democrática del Congo. En 19 de los casos las víctimas eran menores de edad.
En total participaron soldados y policías de 21 países, de los cuales siete son originarios de la República Democrática del Congo y cuatro de Marruecos. Le sigue Camerún, la República del Congo, Ruanda y Tanzania con tres cada uno; y Benin, Burkina Faso, Burundi, Canadá y Gabón con dos.
Asimismo, Alemania, Ghana, Madagascar, Moldavia, Níger, Nigeria, Senegal, Eslovaquia y Togo, tiene por lo menos a un soldado implicado en las agresiones.
Luego de que las misiones de la ONU se han visto eclipsadas por las constantes acusaciones sobre violaciones por parte de sus militares, la organización implementó una nueva política para evitar este tipo de incidentes.
Entre las recomendaciones a los países miembros se destacan aquellas que incluyen métodos para la identificación de los soldados y que las naciones permitan que el proceso se realice en sus territorios.
(Con información de AP)
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