Mientras el Gobierno Federal recorta más de 10,799 millones de pesos al sistema hospitalario nacional, en Tabasco el silencio es cómplice.
El presupuesto 2026 castiga severamente a instituciones de alta especialidad, y sin embargo, ni el Secretario de Salud estatal ni los diputados locales y federales de Morena han levantado la voz ante tan brutal recorte.
El doctor Alejandro Calderón Alipi, actual titular de la Secretaría de Salud en Tabasco, llegó al cargo con credenciales técnicas y vínculos políticos. Fue director del IMSS-Bienestar a nivel federal (2023–2024) y es considerado parte del círculo cercano de Andy López Beltrán, hijo del presidente.
Su nombramiento fue interpretado por muchos como una designación directa del “Clan”, la red informal de influencia que rodea a los hijos del ex mandatario.
Calderón Alipi ha sido visto en reuniones privadas con Andy y su hermano Gonzalo “Bobby” López Beltrán. Su tío, Abraham David Alipi Mena, también figura en esta red, habiendo dirigido éste, el Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) hasta enero de 2025.
Con ese nivel de cercanía y acceso, ¿por qué no hubo una protesta pública de parte de Alejandro Calderon Alipi? ¿Por qué los diputados federales y estatales de Morena de Tabasco no levantaron su voz en sus respectivos congresos, ante el recorte hospitalario?
¿Por qué no se defendió el presupuesto para Tabasco, donde la infraestructura médica sigue enfrentando rezagos, falta de personal y carencias estructurales?
El silencio no es válido. En estos tiempos de urgencia, el callar es permitir estos dolorosos recortes,
Bien sabemos que cuando el sistema de salud se debilita, los más afectados son los ciudadanos sin seguridad social, los pacientes crónicos, los niños, los adultos mayores.
La ciudadanía merece saber si el Secretario de Salud está más dispuesto a representar las necesidades de la gente, o si su lealtad está comprometida con otros intereses ajenos a su responsabilidad.
Fincar responsabilidad no es atacarlo: es exigirle claridad, compromiso y acción.
Tabasco necesita funcionarios que defiendan a su gente, no que administren el recorte con discursos de eficiencia, que no se necesitan por el inocultable panorama que se vive a diario en el servicio médico Local.
Nos queda finalmente la pregunta al Secretario de Salud de Tabasco, Alejandro Calderón Alipi.
¿Lealtad a Tabasco o a quien lo instaló en esa posición?.


