Un jurado estadounidense falló en favor de la periodista deportiva Erin Andrews, quien fue grabada desnuda mientras se alojaba en el hotel Nashville Marriott, por lo que el establecimiento y el acosador tendrán que pagarle 55 millones de dólares.
La resolución establece que el hotel cubrirá el 49% del pago, alrededor de 27 millones, y el acosador, quien también fue condenado a 30 meses de prisión, el 51%, equivalente a 28 millones de dólares.
Las imágenes de la periodista, quien se desempeñaba como presentadora de ESPN en 2008, fueron grabadas sin su consentimiento desde unos agujeros hechos en la pared de su habitación y se difundieron a través de la red un año más tarde.
Andrews, de 38 años, había solicitado una indemnización de 75 millones de dólares, pues sus abogados argumentaron que el establecimiento fue negligente y pudieron prevenir el incidente.
La periodista, que actualmente labora en Fox, declaró que después de que la grabación adquirió popularidad en Internet, sufrió graves daños mentales y depresión, así como ataques de llanto e insomnio.
"He sido honrada con el apoyo de víctimas de todo el mundo. Su compromiso me ha ayudado a ser capaz de ponerme en pie y pedir responsabilidades a aquellos cuyo trabajo es proteger la seguridad y privacidad de todos", dijo la periodista en Twitter.
Un total de ocho videos fueron grabados por Michael David Barret, un agente de seguros de Illinois, quien pidió al establecimiento que lo alojara en la habitación contigua a la de Andrews, después de que un empleado le confirmó que la periodista se encontraba ahí.
Desde que inició el juicio el 23 de febrero, el video se convirtió en uno de los más buscados en Google, sin embargo, la empresa aseguró que será borrado de sus resultados de búsqueda por no contar con el permiso de la presentadora.
Esto se debe gracias a la política que Google presentó en 2015, la cual señala que las víctimas de explotación cibernética pueden solicitar la eliminación de imágenes y videos que fueron publicados sin su consentimiento.
No obstante, Carrie Goldberg, abogada de privacidad en Internet y el consentimiento sexual, dijo que es casi imposible eliminar todo rastro de un video una vez que se ha publicado en Internet, además de que con una persona de alto perfil, los efectos se amplifican.
"Incluso si pudieras eliminarlo desde cada sitio, cualquier persona que ha visto o a descargado una copia en su computadora puede volverlo a publicar en cualquier momento. Es como borrar algo repetidamente y que vuelva a aparecer, pero es incluso más canceroso que eso".
Andrews dijo en una entrevista con GMA en 2010 que ella obtuvo los derechos de autor para el video, pero eso no es suficiente para que sus abogados y agentes judiciales puedan eliminarlo de la red.
El ataque de Barrett constituye una agresión no sólo a los derechos de la mujer, sino a los de la población en general, pues se violó la privacidad de la periodista y el hotel rompió un acuerdo de confidencialidad al divulgar la estancia de la misma.
Por si esto fuera poco, la tecnología se convierte nuevamente en el medio por el cual se difunde el material, servicio de gran alcance que multiplica el impacto de la acción, donde la figura de la presentadora queda expuesta a pesar de que existen leyes que velan por la privacidad.
Hasta el momento el video ha sido visto 17 millones de veces y se han realizado más de 300 millones de búsquedas.
(Con información de El País y CNN)
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