Al tiempo de minimizar toda crítica hacia Nicolás Maduro, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó la injerencia de Donald Trump en Venezuela y condenó a la ONU por no mediar en el conflicto.
Sheinbaum abrió su conferencia de este miércoles hablando del asunto, sin que mediara pregunta de la prensa. Dijo que “más allá de las opiniones” que se tenga del régimen venezolano, hay que rechazar la injerencia extranjera.
Así, descartó hacer cualquier señalamiento a la dictadura encabezada por Maduro, herencia de la dictadura de Hugo Chávez.
“Por la situación, por la declaración de ayer del presidente Trump y la situación en Venezuela, reiteramos la posición de México acorde con la Constitución de no intervención, no injerencia extranjera, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias”.
Dijo que se trata de su postura “por convicción y por Constitución”, y que tal debe ser la postura de “cualquier presidente de México”.
Esto, minimizó, “más allá de las opiniones sobre el régimen de Venezuela, sobre la presidencia de Maduro, más allá de eso”.
“Esa es nuestra posición por convicción y por Constitución, esa debe ser siempre la posición de cualquier Presidente de México, más allá de las opiniones sobre el régimen de Venezuela, sobre la presidencia de Maduro, más allá de eso, la posición de México siempre debe ser no a la intervención, no a la injerencia extranjera, solución pacífica de los conflictos y diálogo por la paz”.
Se recordará que Sheinbaum jamás se ha pronunciado “por la paz” cuando regímenes autoritarios como el de Maduro, Díaz Canel en Cuba o Daniel Ortega en Nicaragua la emprenden contra opositores de su gobierno.
Sheinbaum también ha mostrado nula disposición al diálogo cuando se trata de opositores a su administración y, fiel a su talante autoritario, ha deslegitimado protestas de agricultores, transportistas y maestros.
Pero ahora hasta como mediadora se ofreció. “Nosotros podemos estar como un punto de negociación, de reunión, si así lo consideran las partes, las partes tendrían que proponerlos y si no pues buscar mediadores que permitan evitar cualquier conflicto en la región”.
Asimismo, la mandataria hizo “un llamado” a la ONU para que evite “cualquier derramamiento de sangre”.
“Y un llamado a Naciones Unidas, que asuma su papel, no se le ha visto, que asuma su papel para evitar cualquier derramamiento de sangre y que se busque siempre la solución pacífica de los conflictos, esa es nuestra posición”.
Según dijo, los bloqueos no afectan a los gobiernos, sino a los pueblos. “El problema de los bloqueos es que parece que es contra un gobierno, pero es contra pueblos. Ese es el problema con los bloqueos, como el bloqueo a Cuba, más allá de la posición que se pueda tener sobre un gobierno o no, un bloqueo, pues, daña el pueblo, a los pueblos”.
Al respecto, la directora editorial de etcétera, Alejandra Escobar señaló que “lástima que no tenga la misma urgencia para condenar el derramamiento de sangre del chavismo, los presos políticos de Maduro, la censura a la prensa y el fraude electoral que la propia ONU ha documentado. Sheinbaum, como siempre, del lado de la tiranía”.
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