Pemex se negó a revelar información clave sobre el desempeño de su filial Gas Bienestar, una empresa creada para ofrecer gas LP a precios accesibles, a pesar de que opera con recursos públicos e infraestructura federal.
En respuesta a una solicitud de acceso a la información presentada por el diario Reforma, la empresa productiva del Estado clasificó como reservada datos como la inversión pública total en la filial, su presupuesto anual, el número de empleados y si genera pérdidas o ganancias.
Pemex argumentó que divulgar esta información expondría datos “patrimoniales, financieros, comerciales y fiscales” que podrían afectar sus ventajas competitivas en un mercado regulado.
Además, señaló que Gas Bienestar es una filial constituida bajo derecho privado, por lo que no está sujeta a la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
Ello, a pesar de que está supervisada por el gobierno federal y que los datos solicitados deberían estar documentados según la normatividad interna de Pemex, según enfatiza el diario.
“Pemex reconoció que la información solicitada debería estar documentada conforme a la normatividad que rige a Pemex, pero aun así decidió reservarla sin explicar por qué un programa social insignia debe operar bajo criterios de confidencialidad similares a los de una empresa privada”, dice la nota.
La petrolera se amparó en el artículo 63 de la ley correspondiente, que excluye a las filiales de ser consideradas entes paraestatales obligados a rendir cuentas de la misma forma.
Esta decisión deja sin aclarar aspectos operativos como si Gas Bienestar opera con pérdidas, el número de rutas activas, el estado de sus inventarios o si el programa se está expandiendo o reduciendo su cobertura.
Gas Bienestar fue lanzado en 2021 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador como la solución al alza de los precios del gas LP.
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