La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó un boquete de 28.8 millones de pesos en el presupuesto federal destinado a las obras del Tren Interoceánico, en específico al tramo de la Línea Z, donde tuvo lugar el descarrilamiento de un convoy el pasado domingo 28 de diciembre. Los recursos se ocuparon en trabajos de corrección de una pendiente y una curva.
El faltante, según los resultados de una de las auditorías de la Cuenta Pública 2024, se originó por la compra de diversos materiales a sobreprecio, sobre los cuales no existe documentación que acredite que hayan sido utilizados para el objetivo fijado.
En el reporte entregado en febrero de 2025 por la ASF a la Cámara de Diputados, consultado por El Universal, se asienta que en al menos tres contratos de renta de maquinaria, compra de rieles y contrato de personal para los trabajos efectuados entre 2019 y 2024, por parte de la empresa estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec S.A. de C.V. (FIT) se encontraron cotizaciones a sobrecosto. Ante la observación, la FIT solo envió algunas fotos a manera de evidencia de que se usaron los materiales, pero el órgano auditor consideró que las fotos no eran probatorias.
La ASF encontró que los sobrecostos fueron por 17 millones 627 mil pesos en tres contratos relacionados con la compra de rieles; en uno se encontraron inconsistencias en los precios unitarios; en otro, 8 millones 564 mil pesos por pagos en exceso en el contrato y 2 millones 658 mil pesos por la mala cotización de los rieles.
En otro contrato más que se firmó para la corrección de 56 kilómetros de curvatura y pendiente y rehabilitación de 146.3 kilómetros de vía férrea en la conexión al Puerto de Salina Cruz en la Línea Z, justo en donde ocurrió el descarrilamiento, las compras que se pagaron a mayor precio fueron autorizadas por la residencia de obra, avaladas por la supervisión externa y pagadas el 31 de enero, 2 de febrero, 13 y 28 de junio y 14 de septiembre de 2023, pero con inconsistencias en los precios unitarios.
También en el contrato FIT-GARMOP-OP-Z-17-2022, la ASF detectó que se consideraron cuadrillas de personal y equipos que no corresponden con los trabajos realizados, de conformidad con los alcances establecidos en los conceptos y en las especificaciones de los mismos.
En otro, se encontró que “en lugar de la colocación de rieles de 136 lb/yd, se pusieron unos de 115 lb/yd. El primero tiene un costo de mil 426.50 pesos por metro, pero el que realmente se colocó cuesta mil 153.86 pesos por metro”, se lee en el informe de la ASF.
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