En 2023, durante la gestión de Rafael Ojeda, la Secretaría de Marina (Semar) recibió 8 mil millones de pesos para la compra de 173 equipos de revisión no intrusiva para las aduanas del país; dos años más tarde, el encargado de las Aduanas, André Georges Foullon tuvo qué preguntar dónde estaban dichos equipos, pero Ojeda nunca respondió; fue el nuevo titular de la Semar, Raymundo Pedro Morales, quien tuvo que admitir que no se cumplió con la entrega de los equipos.
Desde diciembre 2022, la Secretaría de Marina y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) firmaron un convenio para la compra de 173 equipos de revisión, con el objetivo de frenar el tráfico ilegal de mercancías, pero principalmente de combustible, conocido como huachicol. Pero Ojeda Durán no hizo efectivo el contrato; nadie sabía entonces que bajo el control de la Marina operaba una red de huachicol fiscal comandada por los sobrinos del titular de la Semar, los hermanos Roberto y Fernando Farías Laguna.
Según la documentación consultada por Latinus, los recursos para la adquisición de los equipos se obtuvieron del Fideicomiso para la Contraprestación del Artículo 16 de la Ley Aduanera (FACLA), al cual iba a dar el dinero que se cobraba en las aduanas del país. Desde el FACLA se hicieron las transferencias a otro fideicomiso, el de administración y pago FAPA-SEMAR.
A unos días de haber firmado el convenio con la Agencia Nacional de Aduanas, la Secretaría de Marina ya tenía en sus oficinas las cotizaciones de dos empresas, a las que entregó sin licitación de de por medio, contratos por 8 mil millones de pesos la compra e instalación de los equipos. Una de ellas, DR México SA de CV, se llevó un contrato por 2 mil 600 millones de pesos por 69 equipos; la firma nunca antes había recibido un monto semejante. La otra empresa, Rapiscam Systems México, de origen estadounidense, obtuvo 5 mil 398 millones de pesos por 104 equipos de revisión.
Ambas compañías se comprometieron a entregar los 173 equipos de revisión en octubre de 2023, pero medio año después, en marzo de 2024, el titular de Aduanas, André Georges Foullon, solicitó por escrito al aún secretario de Marina, Rafael Ojeda, una copia certificada de los contratos pero lejos de rendir cuentas, la Semar pidió más dinero a la ANAM. A finales de 2024, la Semar reportó haber ejercido 4 mil 107 millones de pesos para los equipos y que todavía tenía otros 4 mil millones por gastar.
Pero la ANAM no había recibido ni los equipos, ni ningún documento que acreditara que ya se hubieran comprado. Es hasta enero de 2025 que el actual secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, informó al titular de la ANAM que tenían solo 80 de los 173 equipos en su inventario. De los otros 93 equipos no había rastro, como tampoco de los miles de millones de pesos que quedaron en el camino.
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