Las actitudes arrogantes y fuera de lugar del diputado morenista Arturo Ávila, novio de Luisa Alcalde, hicieron que la presidenta Claudia Sheinbaum la quitara de la dirigencia del partido, afirmó el periodista Carlos Loret de Mola.
En su columna de este miércoles 23 de abril, Loret revela información transmitida por “dos fuentes de primerísimo nivel” del entorno del poder.
Desde que Ávila se hizo novio de Alcalde, dice, “sus desplantes públicos y privados” opacaron la figura de la todavía líder nacional de Morena, pues se comportaba como si el dirigente fuera él.
Organizaba reuniones, daba instrucciones, presumía de influencias y se mostraba condescendiente, como si él repartiera candidaturas, comenta Loret.
“Encabezando reuniones con políticos morenistas para decirles que ya los están midiendo en encuestas, que van bien, como instalado en el reparto de candidaturas. Solicitando citas con gobernadores y secretarios del gabinete para hablar de contratos”.
También “soltando comentarios de que él tiene la mejor relación con el Ejército, que conoce a todos en la Defensa Nacional” y haciendo incontables declaraciones en entrevistas y mesas de debate con un tono de quien fuera el dirigente del partido.
Eso cansó a Sheinbaum, agrega el reportero. La hartó o “terminó de hartarla, porque el historial de traiciones de Ávila lo tenía en la “lista negra” de la presidenta”.
Agrega que la mandataria le atribuye a Ávila, en otro tiempo cercano a Adán Augusto López Hernández, el haber orquestado una campaña de guerra sucia interna en su contra cuando ella y otros morenistas eran “corcholatas”.
De acuerdo con la columna, Luisa Alcalde es muy querida y valorada por el obradorismo, pero su relación con Ávila la trastocó, pues no quiso o no pudo ponerle límites a los excesos políticos de su pareja.
Cuenta que luego de haber estado cercano a Adán Augusto, intentó acercarse a Monreal y finalmente, mediante su noviazgo con Luisa Alcalde, se unió a uno de los linajes políticos más fuertes dentro de la 4T.
“Se volvió novio de Luisa María Alcalde, de las notables de Morena: todos la conocen desde niña, la quieren mucho, tiene buena relación con todos los grupos y líderes, es considerada presidenciable, es una de las figuras más aquilatadas en el régimen porque hizo su trabajo desde tierra y ha llegado a ocupar cargos de primerísima importancia: legisladora, secretaria del Trabajo, secretaria de Gobernación y dirigente del partido”, dice.
Para finalizar, Loret señala que el que la presidenta la haya “invitado” a salir de la dirigencia del partido “tiene mucho que ver con él” porque no supo marcar distancia ni ponerle límites a la arrogancia y desplantes del diputado.
En reacción, el diputado Ávila comentó en el espacio informativo de Azucena Uresti que la columna de Loret es “altamente machista” y que presupone que una mujer de la trayectoria de Luisa Alcalde carece de capacidad propia.
Achacó los dichos de Loret a la postura antigobiernista del reportero y dijo que se trata de una narrativa falsa.
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