El gabinete alemán aprobó este miércoles un proyecto de ley para regular la prostitución y hacer más segura la actividad de las trabajadoras sexuales, como el uso obligatorio de condones.
El estatuto de 2002 que legalizó la prostitución otorgó a las sexoservidoras beneficios sociales, pero condujo a una explosión de prostíbulos no regulados, situación que generó solicitudes para un mayor control de esta práctica.
La iniciativa, que requiere aprobación parlamentaria, dispone una regulación más estricta de dichos establecimientos y sus operadores. Las trabajadoras sexuales deberán registrarse y recibir asesoría de salud al menos cada dos años.
Los lugares donde trabajen requerirán un permiso oficial que dependa de lo que el gobierno considere "confiabilidad del operador". El permiso no será otorgado a personas que hayan sido condenadas por delitos como contrabando humano, chantaje o fraude.

La ley contempla multas de hasta 50 mil euros, unos 56 mil dólares, para quienes no se sujeten a la norma. Debe entrar en vigencia en julio del 2017, una demora que según el gobierno da tiempo a las autoridades locales para poner en práctica sus disposiciones.
Entre las voces opositoras al proyecto, un sindicato que representa a los policías dijo que es irracional suponer que alguien confirmará si los clientes de un prostíbulo usan condones. En tanto, Frank Kempe, un vocero del Ministerio de la Mujer y las Familias, admitió que es difícil verificar el uso de condones, sin embargo, agregó que es importante establecer una normatividad para respaldar a las trabajadoras sexuales que exijan su uso.
(Con información de AFP)

