Este jueves, Reinhold Hanning, responsable de la muerte de 170 mil personas en los campos de concentración de Auschwitz, enfrentará a la justicia alemana en su primera audiencia.
Con tan solo 19 años Hanning se enlistó voluntariamente a las filas de la SS y se desempeñó como guardia en uno de los campos de concentración de Hitler por dos años, donde se convirtió en cómplice del asesinato de más de 100 mil personas.
Ahora, con 94 años, enfrenta acusaciones particulares provenientes de Hungría, Israel, Canadá, Reino Unido, Estados Unidos y Alemania, donde de ser encontrado culpable enfrentaría una condena de entre tres y 15 años de cárcel; una pena simbólica dada su avanzada edad.

Durante está sesión el acusado guardó silencio mientras varios testigos relataron el sufrimiento sucedido en aquellos años. El primero en hacerlo fue Leon Schwarzbaum, un exprisionero de 94 años, que exigió a Hanning relate la verdad sobre el campo de exterminio.
"Señor Hanning, somos de la misma edad y en poco tiempo nos enfrentaremos al juez supremo. Quiero exigirle que nos cuente la verdad histórica. Cuéntenos lo que realmente sucedió y lo que usted y sus camaradas hicieron o vivieron".
De acuerdo con el abogado del acusado el exguardia estuvo a punto de sufrir un colapso antes del juicio celebrado en la sede de la Cámara de Industria y Comercio de Detmold, a donde acudieron cientos de periodistas.
El fiscal Andreas Brendel señaló que el inculpado conocía todos los métodos de matanza, además de que en calidad de sargento de las SS, apoyó y ayudó a que se cometieran los asesinatos en Auschwitz.
Brendel agregó que también participó en la búsqueda de fugitivos, vigilancia y selección de prisioneros que llegaban al campo, así como en el transporte directo de las víctimas que no estaban en condiciones de trabajar, a la cámara de gas.
Por su parte, el acusado aceptó haber trabajado como guardia, pero negó haber colaborado en los asesinatos de los prisiones. Situación que pierde relevancia, pues al estar presente en el lugar de los hechos y no hacer nada para impedir las muertes se convirtió en cómplice.

En el acta de acusación, la fiscalía señaló que durante el tiempo en que Hanning estuvo en Auschwitz llegaron al campo 92 transportes de presos y que el exsargento de las SS estaba al tanto de la maquinaria de exterminio.
“Los guardias se encargaban de que la fábrica de la muerte de Auschwitz funcionara con seguridad. Este proceso debió haberse realizado hace 40 o 50 años, pero aún no es demasiado tarde para describir lo que ocurrió entonces”, dijo Cornelius Nestler, el abogado de la acusación particular.
El juicio iniciado este jueves enmarca en una serie de procesos abiertos contra exguardias de Auschwitz. A finales de mes será juzgado un antiguo miembro del servicio sanitario, que hoy tiene 95 años, y en abril deberá comparecer ante un juez una mujer de 92 años que trabajó como radiotelegrafista de la jefatura de Auschwitz.
Hasta 2011 imperó en Alemania una ley que sólo permitía llevar ante los tribunales a aquellos que habían participado en el exterminio de prisioneros en los campos de concentración si existían pruebas de que dieron órdenes personales para enviar a las víctimas a las cámaras de gas.
De esta forma sólo 29 de los seis mil 500 miembros de la SS fueron condenados a penas de cárcel en la República Federal de Alemania y otros 20 en la ex RDA.
(Con información de El País)
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