A pesar de que dijo, repitió y remarcó que la “austeridad” es un principio que los funcionarios públicos deben acatar cuando tienen en sus manos dinero del erario, el secretario de la Función Pública (SFP), Virgilio Andrade, descartó que la dependencia a su cargo vaya a recortar los 450 dólares diarios a los que sus empleados tienen acceso cuando realizan viajes al extranjero.
Lo anterior, en cierto modo, porque en los pasados nueve años la dependencia no ha realizado incrementos. Sin embargo, al día de hoy la secretaría tampoco tiene registros sobre en qué gastan tanto dinero los funcionarios públicos cuando salen de viaje por trabajo.
En entrevista para La Jornada, Virgilio Andrade informó que la contraloría de la SFP inició una investigación contra tres de sus empleados que, gracias al patrocinio del erario, comieron hasta tres órdenes de calamares en solo día durante sus viajes al extranjero.
Esto luego de que el viernes pasado la agencia de noticias Reuters publicara un reportaje donde revela algunos de los lujos a los que acceden los trabajadores de la SFP cuando viajan a otros países, recursos públicos que ni siquiera la propia encargada de supervisar y rendir cuentas del gobierno federal tiene control.
Aunque a La Jornada, Andrade dijo que si bien “hay una regulación que restringe el tipo de gastos que deben realizar los funcionarios”, el departamento de finanzas de la secretaría no pudo contestar las preguntas de Reuters sobre cuántos empleados viajaron el año pasado, por cuánto tiempo y cuánto gastaron. En cambio, entregó alrededor de mil páginas de archivos en cajas de cartón para revisar.

“Estamos en una etapa de revisión para que haya buenas prácticas en este tipo de ejercicios sin más tomando en cuenta lo que esta sucediendo con la ley general de transparencia", comentó a la agencia Andrade, cuando se le preguntó si funcionarios deberían proveer más detalles sobre cómo gastan el dinero del gobierno en el extranjero.
Asimismo, al ser cuestionado por el reportero de La Jornada, Alonso Urrutia, sobre si esta revelación no deslegitima la actuación de la SFP al ser la encargada de vigilar una política pública adecuada en materia de gasto, el secretario respondió: “es exactamente la razón por la cual se ordenó inmediatamente la investigación de estos casos específicos, de los procesos de revisión de los mismos y, por supuesto, se establecerán parámetros”, los cuales según dijo, cumple él mismo, como por ejemplo “evitar lo más posible viajes ostentosos”.
De acuerdo con el reportaje de Reuters, Hilda García, hasta hace unos meses trabajadora en la Función Pública, gastó parte de sus viáticos de 450 dólares diarios en Londres el año pasado, en cenas con champán, caviar y salmón ahumado en la exclusiva tienda departamental Harrods.
Otro funcionario, Jorge Pulido, jefe de asuntos legales de la SFP, enviado a una conferencia a Kuala Lumpur, hizo una escala en Fráncfort, donde desembolsó más de 500 dólares en dos taxis y dos comidas. Al ser cuestionado justificó que las comidas y taxis en la ciudad alemana son caros y que no gastó más de 450 dólares por día durante su viaje de dos días.
Uno más, Alejandro Bonilla, que viajó a Hawái para las negociaciones del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), disfrutó tanto de los calamares en su hotel en Kona que comió tres rondas en tan solo 24 horas.

En contraste, Jaime Cerdio, director adjunto de transparencia y rendición de cuentas, fue el único de los 11 servidores que realizaron viajes entre enero y agosto de 2015 que proporcionaron recibos a la dependencia con detalles de sus gastos. En un viaje a Wahington, “vivió de emparedados de 10 dólares y refrescos que compró en el local Safeway y regresó casi una tercera parte de sus viáticos, reponiendo a las arcas del gobierno más de mil dólares”.
Hilda García, por ejemplo, consideró que la comida en Harrods fue como una “recompensa después de un duro día de trabajo”. Andrade confirmó a Urrutia que es la única de los trabajadores mencionados que ya no labora en la dependencia, no obstante, evitó aclarar las razones de su salida.
ahea

