En el último minuto del pasado martes, el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia presentó los resultados sobre el referéndum que permitiría la reelección de Evo Morales, sin embargo, el “no” obtuvo la victoria con una diferencia del 2.6%.
Sólo el 48.7% de los votantes quiere que el actual presidente continúe en el poder, mientras que el 51.3% está en desacuerdo. Lo que sugiere que aún hay un alto porcentaje de la población que apoya al actual gobierno.
En conferencia de prensa desde el Palacio Quemado, el mandatario aceptó los resultados, pero culpó a la guerra sucia de la oposición y a las redes sociales de su primera derrota en diez años.
“Respetamos los resultados, es parte de la democracia. Hemos perdido la batalla, pero no la guerra. Seguimos teniendo un voto duro de casi el 50% entre tanta guerra sucia y conspiración interna y externa. La derecha no ha tenido un debate ideológico ni programático”.
La imagen de Morales se vio comprometida luego de que admitió que tuvo un romance y un hijo con Gabriela Zapata, lobista de las empresas chinas que trabajan para el Estado.
El escándalo se difundió a través de las redes sociales, que por primera vez en la historia de Bolivia jugaron un papel importante en la decisión de los votantes. Para contrarrestar el impacto el mandatario inició una campaña que promovía los logros de sus diez años de gobierno.
Otro de los aspectos a analizar con estos resultados es que el pueblo boliviano está dividido entre aquellos que no quieren un gobierno indígena y aquellos que los acusan de estar disfrazado de un gobierno indígena.
Al respecto, el presidente declaró que “algunos sectores de la derecha pensaron que si ganaba nuevamente, seguiría hasta 2025. Los indios van a ser inalcanzables, se dijeron”.
Después de que algunos analistas han señalado que el gobierno de Morales llevaría al país a una situación similar a la de Venezuela, ahora se comparan los hechos con aquellos del 2007 donde Hugo Chávez sufrió una derrota similar y logró una enmienda a la constitución, no obstante, el mandatario de Bolivia aclara que respeta los resultados.
(Con información de El País)
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