122 gobiernos practican la tortura para mantener el control del pueblo: Amnistía Internacional

Este miércoles, Amnistía Internacional (AI) presentó su informe 2015/2016 sobre los derechos humanos en 160 países y territorios, donde señalan que en el último año se vivió un asalto generalizado contra las libertades básicas de los seres humanos.


Entre las principales denuncias de la organización está que muchos de los gobiernos infringieron abiertamente en el derecho internacional y afectaron las operaciones de las instituciones destinadas a proteger los derechos humanos. Donde los países más violentos son Colombia, México, Venezuela y Brasil, así como Siria e Irak.



“La protección internacional de los derechos humanos corre peligro de desmoronarse, ya que las draconianas y represivas campañas nacionales de seguridad planteadas a corto plazo y que obedecen a intereses particulares han tenido como resultado un asalto total contra los derechos y libertades fundamentales”.


El organismo apunta que los gobiernos locales acallan las críticas en su contra sin importar las consecuencias de sus actos, pues existe una tolerancia cero a los opositores de cada país.


El documento señala que son más de 122 gobiernos los que ejercen la tortura y malos tratos para mantener el “control” de su país, cifra alarmante, pues cada vez son más los territorios que adoptan medidas contra activistas, profesionales de la abogacía, periodistas y otras personas que luchan por el respeto de los derechos humanos.


“En lugar de reconocer el papel fundamental de estas personas en la sociedad, muchos gobiernos se han propuesto acallar por completo las críticas en su país. Se han saltado sus propias leyes en sus campañas de represión contra la ciudadanía”, afirmó Salil Shetty, secretario general de AI.


Asimismo, se expuso que en momentos donde la migración se posiciona como un problema mundial, son más de 30 países los que ilegalmente obligaron a refugiados a regresar a sus ciudades de origen, además de que 19 naciones cometieron crímenes de guerra y violaciones.


“La desacertada reacción de muchos gobiernos contra las amenazas para la seguridad nacional ha consistido en reprimir a la sociedad civil, el derecho a la intimidad y el derecho a la libertad de expresión, así como en descarados intentos de hacer de los derechos humanos un insulto, al presentarlos como contrarios a la seguridad nacional, el orden público y los ‘valores nacionales’. Han llegado incluso a violar su propia legislación de esta manera”.


Rusia, Tailandia, Burundi, Israel y Venezuela, son sólo algunos de los territorios donde se ve mayormente comprometida la libertad de expresión para cuestionar las acciones de los gobiernos.


En el caso de Rusia se menciona que continúa con su negativa para reconocer asesinatos de civiles en Siria. Mientras que Israel mantiene el bloqueo militar en Gaza, con lo afecta a un millón 800 mil personas.


Según el texto al menos en 113 países se restringió arbitrariamente la libertad de expresión y de prensa, mientras que en al menos 61 naciones se encarceló a presos de conciencia, personas que no hacían más que ejercer sus derechos y libertades.


Lamentablemente 156 defensores de los derechos humanos murieron en detención o fueron víctimas de homicidio, pues grupos armados cometieron abusos contra ellos en al menos 36 países. El 55% de los juicios fueron injustos, permitiendo que los responsables queden impunes.


A pesar de que América firmó la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en 2007, el añó pasado las violaciones de derechos humanos, tales como ataques, uso excesivo de la fuerza y homicidios, continuaron formando parte de la realidad de miles de personas, quienes ven amenazados sus derechos a la tierra, el territorio y los recursos naturales, su cultura e incluso su existencia misma.


Los países que más violentan a sus indígenas son Argentina, bolivia, Candá, Chile, Colombia, México, Paraguay y Perú. Cabe señalar que recientemente el Banco Mundial informó que el 17% de los indígenas de la región vive en pobreza extrema, debido a la falta de oportunidades.



Respecto a Europa, la crisis de los refugiados es uno de los principales problemas que azota a la región, el cual se complicó tras los ataques terroristas de París y la declaración de la guerra contra el terrorismo, con lo que millones de personas quedaron atrapadas en Siria e Irak.


“La imagen que definió el año fue la de Alan Kurdi, un niño sirio de tres años, tendido sin vida en una playa de Turquía. Su trágica muerte en septiembre se unió a la de más de tres mil 700 personas refugiadas y migrantes que perecieron tratando de alcanzar las costas europeas a lo largo de 2015, mientras los Estados miembros de la UE intentaban a duras penas hacer frente al impacto de una crisis general de refugiados en Europa”.


Según cifras de Amnistía cuatro millones de refugiados provenientes de Siria ingresaron a la UE, de los cuales un millón lo hizo de forma irregular. Por lo que pidió a los gobiernos trabajar en formas efectivas para controlar la crisis y dar un hogar digno a todas esas personas.


“Son los dirigentes mundiales quienes tienen en sus manos la posibilidad de impedir que estas crisis se vuelvan todavía más incontrolables. Los gobiernos deben parar su asalto contra nuestros derechos y reforzar las defensas que ha establecido el mundo para protegerlos. Los derechos humanos son necesarios, no accesorios, y la humanidad nunca se ha jugado tanto como ahora.”


En el caso de México la organización criticó que continúan los casos de impunidad por violación a los derechos humanos, como la tortura y otros malos tratos, las desapariciones forzadas y las ejecuciones extrajudiciales.


Más de 27 mil personas permanecen desaparecidas, y siguen las amenazas en contra de periodistas, defensores de los derechos humanos y sectores vulnerables como mujeres, homosexuales e indígenas.





slg

Autor

Scroll al inicio