Rodeado de familiares de víctimas fallecidas por armas de fuego, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció este martes un paquete de acciones ejecutivas encaminadas a regular la venta indiscriminada de armas que cada año cobra la vida de por lo menos 30 mil estadounidenses.
Desde el Salón Este de la Casa Blanca, el ejecutivo subrayó que su intención no es limitar los derechos ciudadanos, sino de impedir que las armas lleguen a las manos equivocadas que puedan provocar otra masacre.
“Estados Unidos no es el único país del mundo donde hay gente violenta y peligrosa. Pero somos el único país avanzado del mundo que sufre este tipo de violencia masiva con esta frecuencia. No pasa, ni de lejos, en otros países avanzados”, declaró.
Asimismo, el mandatario criticó al Congreso y al multimillonario lobby de los fabricantes y vendedores de armas que en todo momento han bloqueado iniciativas que buscan ejercer un control de armamentos.
Aunque la mayor parte de las medidas no necesitan la aprobación del Congreso, los legisladores podrían bloquear su aplicación a través del financiamiento, como la cuarta que instruye al FBI contar com más personal para revisar los antecedentes de los compradores.
Este es el paquete de medidas:
- Ampliar las condiciones para la obtención de un permiso de venta de armas incluyendo a los vendedores por Internet.
- Cualquiera que venda armas en línea deberá obtener una licencia, incluso si solo vende o revende una sola arma.
- Quien venda armas sin permiso, incluso en línea, se arriesga a una pena de cinco años de prisión y una multa de 250 mil dólares.
- Mejorar la verificación de los antecedentes criminales de los compradores de rifles. En 2015, el Sistema Nacional de verificación rápida de antecedentes criminales, NCIS, que depende del FBI, recibió 22.2 millones de pedidos de verificación, unos 60 miñ por día. Pero la ley estadounidense otorga tres días solamente a las autoridades federales para aprobar una venta de armas. Si un pedido de antecedentes no es procesado en ese plazo, el vendedor podrá proceder con la transacción, aún si la verificación no fue completada. Obama ordenó al FBI destinar 230 examinadores suplementarios para aumentar en 50% los efectivos del NCIS y también permitir la verificación 24 horas al día, todos los días de la semana.
- Exigir la verificación de antecedentes criminales para quienes compren rifles, incluyendo los "más peligrosos" como las armas automáticas, a través de fideicomisos, sociedades y organizaciones locales. Desde 2000 a 2014 el número de pedidos de compra de este tipo de armas a través de esas sociedades, y no directamente por individuos, pasó de 900 a 90 mil según el presidente estadounidense. Sin embargo, esas transacciones escapaban hasta ahora de las verificaciones de antecedentes criminales.
- La Casa Blanca propone un "nuevo diálogo" con los estados del país para garantizar que las autoridades locales transmitan a la base de datos nacional sus estadísticas criminales sobre personas diagnosticadas con trastornos mentales o antecedentes de violencia familiar.
- El gobierno de Obama pide a la justicia concentrarse en los casos más críticos como los traficantes de armas. En ese sentido, el próximo presupuesto preverá la contratación de 200 agentes e investigadores suplementarios para la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos, ATF, para reforzar la aplicación de leyes vigentes sobre el control de armas, anunció Obama.
- Obligar a los vendedores reportar los robos de armas de fuego. Las leyes actuales que regulan la responsabilidad de reportar robos son "ambiguas", según Obama. Por ello la ATF "clarificó" esta semana esta regla haciendo a los vendedores responsables de informar desde el momento en que descubran el robo o la pérdida de un arma.
- Aumentar en 500 millones de dólares la ayuda a las personas que sufren de trastornos mentales graves.
- Apoyar el desarrollo de tecnologías para aumentar la seguridad de las armas de fuego. Un arma de fuego inteligente – o 'smart gun' – se activa únicamente cuando es manipulada por un usuario autorizado, lo que impediría a un niño disparar con el arma de sus padres.
(Con información de AFP y El País)

