Al día de hoy no existe amparos vigentes o impedimentos legales para que Joaquín “El Chapo” Guzmán sea extraditado a Estados Unidos.
Fue el 30 de julio, casi tres semanas después de que el líder del Cártel de Sinaloa se fugara por segunda ocasión de un penal de máxima seguridad, cuando la Procuraduría General de la República (PGR) informó que el Juez Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales del Distrito Federal autorizó la orden de extradición a Estados Unidos, que el gobierno de Barack Obama envió meses antes.
El último recurso legal que la defensa del capo tramitó para evitar su extradición fue en octubre pasado, mismo que quedó asentado en el expediente 967/2015 del Juzgado Decimotercero de Distrito de Amparo en Materia Penal del Distrito Federal.
El juez federal Alberto Chávez, si embargo, no reconoció la personalidad jurídica de su abogado para presentar el juicio de garantías y pidió a Guzmán Loera comparecer antes del 8 de diciembre.
La fecha llegó y el capo no asistió, por lo cual quedaron sin efectos las medidas decretadas.
Hasta el momento ninguna autoridad nacional ha dado más detalles sobre la recaptura de Guzmán Loera en Los Mochis, Sinaloa. Tampoco Estados Unidos ha hecho eco sobre la solicitud de extradición, sólo el senador y precandidato republicano a la Casa Blanca Marco Rubio, pidió Obama que se cumpla la petición ya avalada en territorio nacional.

