Que mi Kate venga a mis brazos, para apapacharla

Cacería, la han llamado algunos medios. Prefiero el término de bullyffig, porque eso es lo que le están haciendo el gobierno del presidente Peña Nieto y la PGR a Ka5 del Castillo por sus supuestos quién sabe qué con El Chapo Guzmán: burlarse agresivamente de ella.


Si las autoridades mexicanas, que anuncian estarla investigando por lavado de dinero, tuvieran al menos una servilleta firmada por un personero del Chapo para comprometer un negocio con Kate, ¿cuál sería la necesidad de humillarla con la filtración de conversaciones? Si no tienen siquiera esa servilleta, ¿piensan que las filtraciones, las declaraciones en los medios, ayudarán a que las hipotéticas pruebas les caigan en la mesa?


por acoso, por maltrato, bullyü, por reiteración del poderoso que, cuesta comprenderlo, parece urgido de reforzar el éxito de la captura del Chapo con una lección intimidatoria a una mujer que, en la gran historia del combate del Estado mexicano al narcotraficante, no pasaría de ser una actriz de reparto, un extra.


Triste gobierno el que, sabiendo que tiene elementos para perseguir y castigar, humilla. Más triste aún el que humilla para ver qué pesca. En vez de agigantarse tras la captura de hace dos viernes, el peñanietismo se envilece con el manejo que le ha dado al asunto Kate.


—¿Qué daño les ha ocasionado todo esto?— le pregunto a Kate Trillo, su madre.


—El daño es pasajero —responde—. Claro que te duele que digan cosas tan horribles de tu hija. Pero al rato que se sepa la verdad, se van a olvidar. Y que sepan todos los que la han apoyado y creído en ella, y que son muchísimos, que mi hija no los va a defraudar.


El lunes, en principio, se celebrará una audiencia en el consulado de Los Ángeles, donde la ciudadana mexicana y estadounidense Kate del Castillo Trillo, declarará, en principio como testigo, sobre su presunta relación financiera, mercantil, con El Chapo y los criminales. La personal no es materia del ministerio público. ¿O lo es ya?


—¿En dónde quieres sera tu hija después de este capítulo?


—En mis brazos —se conmueve la madre—. Que venga aquí para abrazarla, para apapacharla después de esto, porque las debe estar pasando negras.


MENOS DE 140. Cálculo del gobierno federal: Humberto Moreira estará en la prisión de Soto del Real cuando menos seis meses.



Este artículo fue publicado en El Universal el 22 de Enero de 2016, agradecemos a Ciro Gómez Leyva su autorización para publicarlo en nuestra página

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