Miriam Gebhardt, investigadora de la historiadora alemana, reveló por primera vez que en los meses posteriores al fin de la Guerra Fria (1945-1989), 860 mil alemanas fueron víctimas de violaciones masivas por parte de soldados extranjeros.
Gebhardt explicó a través de su libro Cuando llegaron los soldados, que al menos 190 mil de esas mujeres fueron perpetradas por soldados americanos, además de que hace énfasis en que eso es sólo la punta del iceberg, pues aseguró que la cifra puede ser superior.
La investigadora apunta que las mujeres fingen que no sucedió nada y guardadan silencio por décadas debido a la vergüenza, lo cual es un síntoma común en la mayor parte de las víctimas, por lo que el objetivo de esta investigación es propiciar un reconocimiento del sufrimiento de todos los casos, que hasta el momento han sido ignorados por las autoridades.
Charlotte W., que entonces tenía 18 años, detalló como es que sucedían las violaciones, donde los soldados se apropiaban de las mujeres como si fueran un objeto más.
"Durante la primavera de 1945 las tropas americanas tomaron uno a uno los pueblos y ciudades de Oberbayern. Efectuaban un primer registro en busca de combatientes o de armas y, una vez comprobado que estaban a salvo, comenzaban el pillaje. Se apropiaban de cualquier objeto que les gustase como souvenir. Después violaban a mujeres y niñas antes de marcharse".

La historiadora aseguró que la mayor parte de las violaciones las efectuaron soldados rusos, pero fue hasta ahora que se reconocieron los casos americanos, pues durante la guerra habían más de mil 600 funcionarios estadounidenses en la región.
Cabe señalar que ni la administración alemana, ni las tropas de ocupación llevaron registro de las violaciones, por lo que la mayor parte de los datos fue encontrada a partir de informes que realizó la iglesia.
El arzobispo de Múnich y Frisinga, hizo un llamado a los sacerdotes para iniciar un puntual registro de las actividades de los ejércitos extranjeros en la región, donde las anotaciones de Michael Merxmüller, párroco del pueblo de Ramsau, señalan que el 20 de julio de 1945 ocho niñas fueron violadas en presencia de sus padres.
"Lo más triste durante su paso fueron las violaciones de tres mujeres: una casada, una soltera, y una niña virgen de 16 años y medio. Todas cometidas por soldados americanos fuertemente embriagados", escribió el 25 de ese mismo mes, el padre Andreas Weingand, de un pueblo al norte de Múnich.
La víctima más pequeña registrada en estos documentos fue una pequeña de siete años que contrajo una grave enfermedad venérea, mientras que la mayor, una mujer de 69 años.

Durante su estancia las tropas americanas solicitaban personal femenino en grupos de 15, para supuestamente atender en las tareas de secretariado o cocina, una especie de trabajo forzoso que encubría violaciones indiscriminadas. Asimismo, existían las escapadas nocturnas para buscar mujeres.
"Una noche llamaron a la puerta, eran siete soldados americanos armados. Exigieron que les preparasen comida y después violaron a mi abuela y a mi madre. Mi primo lo vio todo, pero nunca habló de ello. Mi madre y mi abuela tampoco. Comencé a sospechar cuando, ya universitaria, quise hacer un viaje de estudios a EU A mi madre aquello la desestabilizó por completo y después de varios meses y de mucha tensión, mi primo me contó lo que había detrás de todo aquello", relata Maximiliane, que creció sin saber que era hija de uno de aquellos desalmados.
Otro dato que expone la historiadora es que el 5% de los bebés que nacieron de mujeres alemanas no casadas durante la década de los 50, son fruto de los ataques de los soldados, dando un total de mil 900 niños de padres estadounidenses. Además, de que de acuerdo con estadísticas de la investigación, por cada nacimiento existieron 100 violaciones.
Por otra parte, según documentos judiciales, se registraron suicidios de niñas de 13 años, algunas de las cuales se colgaron de una viga de la casa o ingirieron altas dosis de esencia de vinagre.
(Con información de El Mundo)
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