El pleito cumbre en boga tiene como protagonistas al secretario de Gobernación y a la procuradora general de la República
En la recta final del sexenio pasado, el gabinete de seguridad del presidente Felipe Calderón estaba peleado. Quizá el verbo "pelear" es benevolente para lo que sucedía ahí dentro: los que no se odiaban en secreto, se acusaban frente a su jefe de tener nexos con el crimen organizado.
Cuando estaban por dejar el gobierno, vivían confrontados los secretarios de Defensa y Marina, el de Marina y el de Seguridad Pública, el de Seguridad Pública y la de PGR, la de PGR y el de Defensa… y nadie hacía caso al de Gobernación.
La desconfianza impedía el trabajo coordinado, tan indispensable para alcanzar resultados.
Así que una de las cosas que más presumieron los integrantes del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto cuando tomó posesión fue que ellos sí se llevaban bien y se coordinaban.
Ya no se puede afirmar eso con tanta contundencia.

