El reinvento de Ricardo Monreal

Como delegado de la joya de la corona de las delegaciones del DF, Ricardo Monreal se está reinventando: deja de ser el todoterreno de AMLO para erigirse en hombre de gobierno, que se coordina sin ambages con la Jefatura de Gobierno y con Los Pinos.


¿Que eso es lo esperado de alguien en un cargo de elección popular? Sí, pero no si es emanado de Morena. Y menos si es cercano a AMLO. Ebrard, por ejemplo, como Jefe de Gobierno reconoció al Presidente “espurio” Felipe Calderón apenas en el último año del sexenio.


Monreal se transforma después de que había hipotecado su carrera a AMLO, presto a sainetes como el de la “impugnación” de la pasada elección por “compra de votos”, mediante “un trapo, un chivo, dos guajolotes, cinco pollitos, dos carritos para mandados y dos patos”.


En cambio, hoy, como delegado, Monreal es otro:


“En mi delegación confluyen los tres poderes, el cordón bursátil, los corredores económicos más importantes; circulan cinco millones de personas diarias, el Presidente y el Jefe de Gobierno trabajan aquí, el Cardenal, la Canciller, el Secretario de Hacienda…”.


En la detallada entrevista con Raymundo Sánchez (páginas 10 y 11 de esta edición) aflora un Monreal incluyente, institucional, que no es un suicida político, ni se va a confrontar con ninguno de los Poderes, consciente de que está en ruta para ser candidato a Jefe de Gobierno.


Es el Monreal que arrancó el siglo como uno de nuestros políticos más prometedores: Time y CNN lo eligieron “Líder del Tercer Milenio” y el Foro Económico Mundial de Davos lo ubicó entre los “Líderes Globales del Mañana, con capacidad de influir en la gente y hacer redes ciudadanas”.


Y que construirá su camino hacia el GDF con una exposición mediática sólo superada en su partido por AMLO, aunque en spot, porque en la brega diaria para acreditar resultados de trabajo, la exhibición de Monreal será más efectiva.


La delegación Cuauhtémoc es escenario de manifestaciones que empiezan y acaban inevitablemente con los cabildeos del jefe delegacional y, también, de los permisos al comercio ambulante (que agrupa a unas 50 mil personas) y a dos mil empresas de alto impacto.


No habrá un día sin que Monreal y el Jefe de Gobierno deban contactarse, un titular del GDF del que ya dio un dictamen: “Mancera es plural, demócrata; se maneja como un ciudadano independiente, un gobernante plural con el que yo puedo conversar sin ningún atajo de duda”.


Es, además, el peso pesado de los 16 delegados: es el único que ya fue gobernador, cuando convirtió a Zacatecas (1998-04) en el estado más seguro y productivo, con índices de creación de empleos mayores a la media nacional.


Un Monreal renovado.



Este artículo fue publicado en La Razón el 12 de Octubre de 2015, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página

Autor

Scroll al inicio