El fin de semana Paco Ignacio Taibo II y El Fisgón comentaron que había “mano negra en el conflicto” en La Jornada, y muchos de sus seguidores afirmaron que éste era muy parecido a lo que ocurrió con el llamado golpe a Excélsior, el 8 de julio de 1976. Ese es un disparate con el que se pretende descalificar las demandas de los trabajadores, entre otras razones por las siguientes:
1. La empresa que edita a La Jornada es una sociedad civil de capital variable; hace 51 años era una cooperativa la que imprimía Excélsior.
2. El conflicto formal en Excélsior detonó por unos terrenos en Paseo de Taxqueña; el litigo en La Jornada es real: lo enarbola un sindicato que tiene una gran trayectoria dentro del diario y como un agente solidario con otras demandas salariales y de condiciones de trabajo.
3. Los directivos de la cooperativa no tenían privilegios, al menos no tan ostentosos, como los que tiene la directiva deLa Jornada.

Carmen Lira Saade y Julio Shcerer García en el 15 aniversario de La Jornada / Foto: José Carlo González
4. En 1976, el gobierno federal buscó ahogar a Excélsior restringiendo los recursos de publicidad oficial en tanto que La Jornada es uno de los periódicos que más ha recibido publicidad oficial.
5. En 1976, Excélsior circuló en un régimen de presidencialismo omnímodo y la tutela de un solo partido con severas restricciones a la libertad de expresión; La Jornada circula en un régimen de presidencialismo acotado y pluralidad política y mediática; incluso La Jornada es uno de los medios que alentaron esa pluralidad que ahora tenemos, desde su fundación en 1984.
6. En 1976, en Excélsior escribían Octavio Paz, Jorge Ibargüengoitia y José Emilio Pacheco, entre decenas de brillantes reporteros y colaboradores. Ahora en La Jornada escriben Alfredo Jalife, John Ackerman o José Murat, entre otros.

Carlos Payán, Fermán Cienfuegos, Carmen Lira Saade, José Saramago y
Monsiváis en el salón Ángeles (1999) / Foto Omar Meneses
7. Julio Scherer no es lo mismo que Carmen Lira. Pero más allá de la diferencia enorme en la calidad periodística, el director de Excélsior fue prolijo en su obra, nunca dejó de escribir en tanto que Carmen Lira lleva casi siete años sin publicar una entrevista.
8. Cuando ocurrió el llamado golpe a Excélsior, Andrés Manuel López Obrador militaba en el PRI y no expresó su solidaridad con los trabajadores del rotativo ni con Scherer; ahora el líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador expresa su apoyo a la parte patronal que la señora Carmen Lira encabeza.
10. En 1976 el gobierno auspició el golpe a Excélsior; en 2017 las autoridades fallan en favor de los patrones en La Jornada.

