
La última semana de mayo de hace 15 años, en la edición 1334, la revista Proceso publicó documentos que mostraron cómo operó la red de recaudación financiera Amigos de Fox, y el empresario Lino Korrodi tuvo un papel fundamental.
Los documentos eran sólidos, el 30 de mayo de 2002, el entonces Consejero Presidente del IFE, mediante una carta dirigida al director de Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, le solicitó esos documentos para que el instituto llevara a cabo la investigación y eso ocurrió, años después resolvió la segunda multa más cuantiosa de la historia, 500 millones de pesos porque esa red se allegó recursos del extranjero y rebasó los topes de los gastos de campaña.
Poco más de 15 años después, en su estado natal, Tamaulipas, Lino Korrodi expresó su apoyo a Andrés Manuel López Obrador y el líder de Morena lo aceptó y, en más de un sentido, lo redimió: todos merecemos una segunda oportunidad, dice, y desde ese tono moral, como religioso, advierte que a nadie podemos condenar por un error (no importa la magnitud del mismo -como antes el fraude electoral de 1988 o en este caso la transgresión de diferentes leyes en 2000-), lo que importa es ganar la Presidencia.
La visión pragmática por encima de la ética, las decisiones mismas que transgreden la ética misma, la consistencia política e incluso la ley, son asuntos menores en relación con el objetivo de acceder a la Presidencia de la República, según las decisiones del máximo líder de Morena. Ya veremos si la revista Proceso recuerda ese episodio de Lino Korrodi y dirige sus observaciones periodísticas a López Obrador -la memoria es esencial en el periodismo y la consistencia también-, además registraremos hasta dónde llega la docilidad de los militantes de Morena y el olvido ciudadano o el perdón casi religioso de los otros que apenas hace muy poco lastimaron la democracia del país, e incrementaron la desconfianza en la política y los políticos.

