
Hasta donde entiendo, Claudia Sheinbaum será la candidata de Morena al gobierno de la Ciudad de México (me da gusto, el simple hecho de que no sea Martí Batres o Ricardo Monreal me da mucho gusto, pero sobre todo por ella y sus cualidades). Desde luego la opacidad del proceso es muy cuestionable, incluso todo parece indicar que Andrés Manuel López Obrador fue quien decidió. Creo que los críticos de Morena tienen (tenemos) razón en tal vertiente, incluso aunque ninguno de ellos (nosotros) pueda poner de ejemplo a otro partido, digamos al PRI, al PRD o al PAN donde las decisiones también son verticales, porque Morena y su líder se ostentan como el castillo de la democracia cuando no es así.
Lamento y cuestiono aquel proceso, entonces. Junto con ello reitero mi simpatía por Claudia Sheinbaum quien me parece una excelente candidata; respeto a quienes no sostienen este punto de vista, pero no voy a admitir insultos de nadie, como no lo he admitido contra ningún actor político. Chunga y desmadre en buena onda contra mí, desde luego que sí, muchos de por acá somos amigos pero insultos o misoginia no los acepto, reitero. Estoy convencido de que los periodistas nos equivocamos muy seguido, yo en lo particular, y que tal vez lo esté ahora, pero también creo que si expresamos con transparencia nuestras preferencias y simpatías abonamos a un mejor intercambió público.
Tengo treinta años sin platicar con Claudia, así es que si por acá alguien la conoce díganle por favor que le mando saludos, un abrazo fuerte y que le deseo la mejor de las suertes.

