El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmará una orden ejecutiva para revocar una disposición que limitaba el equipamiento militar a los cuerpos policiacos. Dicha medida fue tomada por Barack Obama en 2015 luego de algunos episodios de violencia policial contra ciudadanos negros.
De esta forma, las corporaciones locales podrán hacer uso de armas de alto calibre y lanza-granadas, pese a temores de que eso agrave las tensiones cuando surjan protestas.
El anuncio fue hecho por el fiscal general, Jeff Sessions, quien aseguró que el objetivo central es garantizar la seguridad de los estadounidenses en cualquier circunstancia.
“El plan asegurará que ustedes pueden recibir el equipo que necesitan para hacer su trabajo y envía el fuerte mensaje de que no toleraremos que la actividad criminal, la violencia y el desorden se vuelvan algo normal”, dijo el funcionario durante Convención Nacional de la Orden Fraternal de la Policía en Nashville, Tennessee.
Grupos defensores de derechos humanos expresaron su preocupación sobre la militarización de la policía y argumentan que podría provocar una escalada de violencia, sin embargo, organizaciones policiacas lo consideran necesario para garantizar que los policías no se vean en peligro cuando se enfrenten a ataques de sicarios o atentados terroristas.
(Con información de AP y EFE)
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