La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles, con 191 votos a favor y dos en contra, la resolución que cada año introduce Cuba para que el órgano mundial solicite el levantamiento del bloqueo económico de Estados Unidos contra la referida isla caribeña. Esta es la vigésimo sexta vez que ha sido presentada dicha votación.
En esta ocasión, el documento obtuvo el apoyo de 191 de los 193 estados miembros, con el rechazo de Estados Unidos e Israel. El año pasado, presenciamos por primera vez la abstención de los votos en contra de hoy, en el marco de la política de distensión y acercamiento impulsada por el entonces presidente Barak Obama.
Pero la delegación estadounidense esta vez se manifestó en contra de la resolución y fue acompañado sólo por Israel, como en casi todas las ocasiones previas; se trata de un “teatro político”, dijo la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley. Esta vez no hubo abstenciones.
El Departamento de Estado ya había adelantado el voto en contra de EU, como una reversión de la administración de Donald Trump a la postura adoptada el año pasado por su predecesora, y una forma de dejar en clara la nueva situación en las relaciones entre Washington y La Habana.
La resolución, que llama a levantar el bloqueo de cerca de 60 años de duración, fue presentada por el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez: “El bloqueo constituye el mayor obstáculo para el desarrollo económico y social del país”, dijo.
Los estadounidenses le llaman ‘embargo’, los cubanos ‘bloqueo’, pero en realidad se trata del mismo fenómeno. Para el canciller cubano, además, esta medida es “el principal escollo para el desarrollo de las relaciones económicas y financieras de Cuba con Estados Unidos y con el resto del mundo“.
Durante la Guerra Fría, la sociedad cubana se sostuvo dentro de márgenes razonables de operación, sobre todo gracias al subsidio soviético. Pero nunca fue aprovechada esta ‘renta política fija’ para reconvertir la economía y modernizar sus bases.
Con el colapso político de la URSS y el abandono por parte de la Rusia emergente de los compromisos políticos del periodo socialista, la economía de Cuba tuvo un derrumbe casi catastrófico a inicios de los años 90.
Sin embargo, la crisis fue sorteada paulatinamente, al menos en sus aspectos más virulentos, con el llamado “periodo especial, luego de muchos sacrificios y sucesivas reformas y concesiones al régimen duro de propiedad estatal inicial: entre otras medidas, la ampliación de derechos económicos y de negocios para los cubanos; apertura a la invesión extranjera (española y sueca sobre todo); monetización y exportación de los pocos valores económicos locales exitosos (ejércitos de profesionistas de la salud y la educación, el ramo de la salud y la biotecnología).
Tras tantos años de bloqueo (hay que considerar que este inició en 1960, a un año del triunfo de la revolución castrista y cuando esta todavía no se definía como socialista), lo que destaca como una constante es la coexistencia de las limitaciones implícitas en el embargo y la consolidación de un régimen autoritario y carente de libertades democráticas en la isla.
No son pocos los sectores del exilio cubano moderado y analistas que consideran que el bloqueo fue contraproducente, y en realidad consolidó el control autoritario del castrismo en Cuba.
Michael Shifter, director de Diálogo Interamericano, ha señalado que el embargo fue un producto de la Guerra Fría en un momento muy intenso de ésta. “No estoy seguro que en ese entonces tuviera sentido, pero definitivamente no lo tiene hoy día. Es anacrónico“.
Hizo notar la “doble moral e hipocresía tan evidentes”: EU tiene “estrechas relaciones diplomáticas y comerciales con varios países que son mucho más autoritarios que Cuba“. Sin embargo, la fuerza política del exilio anticastrista es también considerable: “Hay unos legisladores de origen cubano muy poderosos en el Congreso, que pueden hacer las cosas muy difíciles” a cualquier goberno que intente algo contra el bloiqueo, señaló.
Por otra parte, en lo interno, “el embargo le ha presentado al gobierno castrista lo que ha llamado históricamente “la justificación lógica para comportarse como lo hace“, destacó. El embargo ha sido un regalo para el régimen castrista, concluyó.
(Con información de BBC)
aml

