Bruno Rodríguez, ministro de exteriores de Cuba, acusó el día de ayer durante una rueda de prensa en Washington al gobierno estadounidense de mentir sobre “los ataques acústicos” de sus diplomáticos en La Habana para “dañar la relación bilateral”.
“Puedo afirmar rotundamente que quien afirma que ha habido ataques como causa de estos daños de salud miente deliberadamente. Se están utilizando estos daños como pretexto para eliminar los progresos alcanzados y dañar la relación bilateral [entre EU y Cuba]. No existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los alegados incidentes” que, según Washington, causaron síntomas físicos a por lo menos 24 diplomáticos estadounidenses, afirmó en la conferencia de prensa que tuvo lugar en el National Press Club.
Asimismo, añadió: “Si el Gobierno de EU opina lo contrario, lo invito a presentar evidencias. Puede excluirse absolutamente la posibilidad de que nadie haya realizado actos deliberados contra el personal norteamericano acreditado en la Habana y sus familiares”.
Rodríguez aseguró que, según especialistas médicos es “imposible que una sola causa explique la diversidad de signos y síntomas médicos que han presentado dichos diplomáticos. Esas afecciones de salud no pueden deberse a un solo origen o a un solo hecho. Llama poderosamente la atención entonces, que el gobierno de Estados Unidos siga hablando de ‘ataques’ y ‘ataques acústicos’ y tome medidas punitivas contra Cuba, cuando está demostrado pericialmente que esto no es posible”.
El ministro advirtió que, si el Gobierno estadounidense no deja de “politizar” este tema, entonces “puede provocar una escalada y hacer retroceder más las relaciones bilaterales, con consecuencias perjudiciales para ambos pueblos y países”.
Por su parte, Estados Unidos asegura que desde noviembre de 2016, 24 diplomáticos que trabajaban en Cuba y sus familiares presentaron problemas de salud por unos ataques de origen desconocido que les causaron los siguientes síntomas: perdida de audición, mareos, zumbidos, dolores de cabeza, fatiga, problemas cognitivos y dificultades para dormir.
El Departamento de Estado no acusa a La Habana, pero si la responsabiliza de no proteger al personal extranjero como obliga la Convención de Viena. Debido a esto recientemente retiró a más de la mitad de su personal y expulsó a 15 diplomáticos cubanos de Washington.
(Con información de EFE y PanamPost)
ess

