Si AMLO y Anaya dicen lo mismo, ¿quién es la opción?

Al final, el Frente PAN-PRD consiguió que los pájaros le tiren a la escopeta: Ricardo Anaya tiene la misma propuesta de país que AMLO, o AMLO tiene la misma agenda de país que Anaya… ya todo se confundió entre el populismo cristero de Anaya y el populismo ramplón de AMLO.

Por ejemplo, Ricardo Anaya consiguió sacar de la plataforma electoral del Frente PAN-PRD la interrupción legal del embarazo, matrimonio entre personas del mismo sexo y legalización de la mariguana con fines recreativos, temas defendidos históricamente por la izquierda.

Por ejemplo, AMLO ya advirtió que la interrupción legal del embarazo y los matrimonios entre personas del mismo sexo no son temas que vaya a incluir en su agenda, porque son “algo no tan importante”, a pesar de ser defendidos históricamente por la izquierda.

Por ejemplo, Ricardo Anaya promete que si es presidente regalará un salario fijo a cada mexicano sin que tenga que trabajar, una dádiva imposible de conseguir por ninguna economía en el planeta y que él, en la cúspide del rastacuero, le llama “renta universal”.

Por ejemplo, AMLO promete incrementos salariales a maestros, enfermeras, médicos, policías, soldados y otros servidores públicos, duplicar la pensión a adultos mayores en todo el país, y que todos los estudiantes, tengan nivel académico o no, asistan a la universidad sin hacer pruebas de ingreso.

Así que los programas de Anaya (el Frente es de Anaya) y de AMLO (Morena es de AMLO) no son más que una barra de feria en la que prometer no empobrece y que dependerá de qué grupo de electores se las compre, como ocurre en cualquier contienda electoral.
De ahí que lo profundamente inquietante es la sincronía de la derecha conventual de Anaya y la izquierda conservadora de AMLO, en una coincidencia de Morena con los estatutos del PAN, que niegan la libertad a las personas para elegir qué hacer con sus cuerpos y con sus destinos individuales.

Los estatutos del PAN relacionados con “Persona y libertad” reproducen la definición católica de vida y muerte, al estar en contra del aborto, porque “la vida y la dignidad del ser humano deben protegerse y respetarse desde el momento de su concepción y nadie es dueño de la vida, ni de la muerte”.

Además, el PAN buscó en la Corte anular las reformas que permiten las bodas gay en la CDMX, pues considera que es un error llamar “matrimonio” a las uniones entre personas del mismo sexo y da la razón a la Iglesia católica cuando dice que esto “atenta contra el pilar de la sociedad que es la familia”.

Aunque se entiende la coexistencia: el populismo es igual, de izquierda o de derecha.

Repugnante.


Este artículo fue publicado en La Razón el 22 de noviembre de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.

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