La falta de memoria de Germán Martínez y López Obrador

“Responsabilizamos al señor Andrés Manuel López Obrador de cualquier violencia que se genere en las 300 oficinas distritales del IFE. Él y nadie más es el responsable de cualquier presión, de cualquier violencia y de cualquier daño que sufran las personas que acudan a las juntas distritales”, palabras de Germán Martínez, Cázares, representante del PAN ante el órgano electoral al referirse a la resistencia civil convocada por López Obrador, quien acusaba haber sido objeto de un fraude electoral. Estas declaraciones fueron consignadas por Proceso el 13 de julio de 2006.

El mismo semanario, el 29 de noviembre de 2007, reproduce una entrevista realizada por Salvador Camarena al exlíder nacional del PAN, Manuel Espino para el diario El Centro. En ella, Espino Barrientos aseguró que toda la bancada del blanquiazul, pero en especial Germán Martínez Cázares, era uno de los más interesados en descarrilar a Andrés Manuel López Obrador de la contienda presidencial de un año atrás. “Vamos a chingar al Peje”, vociferaba Martínez durante el juicio de desafuero, acusó Espino.

López Obrador ha sostenido que el general Lázaro Cárdenas del Río es uno de los personajes históricos que inspira su carrera política y que guiará su actuación en caso de ganar los comicios del próximo 1 de julio. Así lo reiteró en el discurso pronunciado este domingo 18 de febrero al rendir protesta como candidato presidencial de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Pues resulta que en uno de sus artículos para el periódico Reforma, Germán Martínez Cázares, publicado el 4 de agosto de 2014, se expresa en los siguientes términos de quien fuera presidente de México entre 1934 y 1940 y de lo que se considera su mayor logro: la expropiación petrolera.

“Con asombroso tino los diputados perredistas organizaron en el Palacio Legislativo unas pompas fúnebres por la muerte de Lázaro Cárdenas. ¡Acierto total! Efectivamente la reforma energética “lo mató”; y ojalá, su obra, jamás resucite.

Aunque sea difícil entenderlo por tantos años de culto público, biografías acríticas y fanatismo político, el general Cárdenas representa muchas de las causas del atraso del país. La reforma energética intenta reparar una de ellas. Verdadera hazaña derribarlo de su pedestal mitológico. El logro es del presidente Peña, pero también, y en gran medida, de la oposición socialmente útil del PAN”.

Pero en esa rueda de la fortuna en donde viaja nuestra clase política, los que antes estaban arriba caen estrepitosamente, y buscan como accionar el mecanismo para que la rueda gire y puedan volver a subir. Y esa es la razón de tantos reacomodos, arrepentimientos y transformaciones impensables.

El pasado 31 de enero, Germán Martínez confesó en Reforma que López Obrador lo invitó a ser Fiscal General de la República, distinción que consideró un honor y que lo hizo caer en la cuenta de que el león no era tan fiero como lo pintaban y más aún, descubrir lo auténtico de sus causas, especialmente su lucha contra la corrupción.

Esos acercamientos entre antiguos enemigos rindieron sus frutos y Martínez Cázares fue premiado con una senaduría plurinominal por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y claro, él tiene que corresponder, por lo pronto con un cambio radical de su discurso hacia López Obrador y un hipotético gobierno encabezado por él. Esto dijo hoy, 19 de febrero, a Ciro Gómez Leyva:

“Yo hablé con López Obrador sobre el 2006; él no tiene los ojos en la nuca, ve hacia adelante y es cierto que su fuerte no es la venganza. Él conoce mi postura sobre todos los temas y no me puso ninguna condición; no tengo ningún acuerdo bajo la mesa con él. Le pido a la gente que no le tenga miedo, que no tenga dudas”

Y remata así: “Soy de los que con orgullo y con la frente en alto va a entregar volantes de López Obrador porque quiero que sea presidente.  No me voy a afiliar a Morena. Voy a apoyar lo que ordenen López Obrador y Tatiana Clouthier. Estoy listo para hacer campaña”. Tan tan.

 

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