¿Ser serios?

La voz de Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, fue la de muchos; el empresario habló en nombre de millones, exigió a los candidatos ser serios, hacer propuestas realistas, explicarse y dejar las campañas huecas de ideas.

Un llamado pertinente cuando presentó la agenda “México Mejor Futuro”, cinco ejes, 10 acciones y 12 metas distribuidas en 300 propuestas concretas garantes del bienestar social y crecimiento económico, Castañón ofreció el trabajo del CCE a los candidatos a la Presidencia.

Pero siempre, un pero. ¿Quién modifica una conducta por poco seria que sea, cuando ésta lo ubica a la puerta del poder? ¿Quién, en su sano y pragmático juicio, decide hablar de cosas complejas, entenderlas, explicarlas y “matar” el simplismo que lo hace favorito? Nadie.

López Obrador sigue arriba en todas las encuestas; a 100 días, el candidato de oficio acaricia su objetivo. Asesores de AMLO buscan a empresarios para decirles que no hay peligro para México ni para los inversionistas. Al mismo tiempo, otros asesores gritan: “cuídense”; porque vamos a echar atrás reformas, obras y más”. ¿Eso es serio? No, pero funciona.

¿Es serio el video de Almudena Ortiz, la niña bien que votará por ya saben quién? Tampoco. Ni es Almudena, ni del ITESO, ni de Guadalajara, ni el párroco de la iglesia de Xoco, en la CDMX, supo nada; tampoco quién lo produjo. Es fake, pero pegajoso; falso, pero viral.

¿Es serio que Facebook haya “perdido” 50 millones de bases de datos sobre el mismo número de usuarios para que la empresa de mercadotecnia política Cambridge Analytica utilizara esa información en el Brexit y campaña de Trump? Eso es serio. Incluso, ofreció sus servicios al PAN y al PRI (no la contrataron) para difundir noticias falsas y orientar a la muy orientable opinión virtual.

Serio es el asunto, porque Facebook enfrenta un problema colosal en Estados Unidos y Gran Bretaña; porque su valor en la bolsa pierde miles de millones de dólares aceleradamente; porque el Congreso estadounidense vuelve a legislar el uso de redes sociales; porque los revolucionarios de Starbucks se atrincheran en la horizontalidad, libertad e inmediatez móvil como panacea.

Es más serio cuando el CEO de Cambridge Analytica, Alexander Nix, ha sido suspendido; cuando Mark Turnbull y Alex Tyler, números dos y tres, aceptaron que “si recolectas los datos de las personas y creas sus perfiles, eso te da una visión más amplia de lo que puedes usar para saber cómo segmentar a la población, para darles mensajes sobre los temas que les preocupan, el lenguaje y las imágenes con las que les gusta comprometerse. Eso es lo que hacemos como compañía”. Tramposo, pero funciona.

Nix remató: “Incluso, podemos recurrir a sobornos o contratar prostitutas para seducir a candidatos opositores. Suena terrible dicho así, pero hay cosas que no necesitan ser verdad, siempre y cuando la gente crea que lo son”.
¿Es serio? Sí lo es.


Este artículo fue publicado en La Razón el 22 de marzo de 2018, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.

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