El secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, rechazó negociar con el crimen organizado; “el gobierno mexicano no negocia la aplicación de la ley, no es un tema dubitativo, las leyes se acatan y se cumplen”, destacó en respuesta a la presunta reunión del Obispo Salvador Rangel con un capo del crimen en Guerrero.
Entrevistado tras inaugurar la sala Jorge Carpizo en el Museo de las Constituciones, el funcionario explicó que vio las “declaraciones en medios, (pero) no conozco el contexto; desde luego se ha estado en contacto con la Conferencia del Episcopado Mexicano y el Arzobispo Primado de México”.
Lo que es un hecho, subrayó Navarrete Prida, es que “el gobierno mexicano no negocia la aplicación de la ley, no es un tema dubitativo; las leyes se acatan y se cumplen”, si bien no se pronunció sobre la legalidad del encuentro del obispo de Chilpancingo. En la medida en que todos cumplamos con la ley y generemos gobernabilidad, en un marco de derecho, se abona para tener un país mejor, destacó el funcionario.
Sobre el problema de narcotráfico en aquella entidad, admitió que “sí tenemos un problema en Guerrero, sí ha habido temas con candidatos en materia de seguridad, sí ha habido ejecuciones en una zona cercana a Chilpancingo que es Chilapa, y sí tenemos obligación de entrar a esos lugares y aplicar la ley. No el uso desmedido de la fuerza, sino poner a disposición de un juez a quien la haya infringido”.
Anticipó que actuarán contra el grupo que ha generado violencia en la región, el cual, dijo, ya se encuentra identificado.
El obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, aseguró el viernes que pactó con un capo local del crimen organizado para que ya no mataran más candidatos, con la condición de que los políticos no compren el voto y cumplan sus promesas de campaña.
(Con información de Reforma y El Sol de Toluca)
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