Luego de que la aplicación de mensajería instantánea Telegram negara acceso a los mensajes privados de sus usuarios, un tribunal de distrito ruso ordenó bloquear el servicio en todo el país.
De acuerdo con el reporte de la agencia EFE, el Tribunal del Distrito Taganski ordenó este día de manera “inmediata” bloquear el servicio de mensajería a petición de Roskomnadzor, el regulador ruso de telecomunicaciones.
El organismo ya había anunciado la semana pasada la presentación de una demanda para restringir el acceso a Telegram, después de que la compañía se negó a dar acceso al Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) a los mensajes secretos de sus usuarios.
Lo anterior se debe a que la legislación rusa obliga a los proveedores de servicios de mensajería a revelar, a petición de las autoridades, los datos para decodificar las comunicaciones de sus usuarios, además de almacenar sus mensajes.
El veto sólo podrá ser levantado si Telegram entrega al FSB dichos códigos.
El pasado 20 de abril, el fundador de la aplicación Pavel Durov aseguró a través de su cuenta de Twitter que las amenazas del Kremlin con bloquear el servicio no tendrían frutos, “Telegram defenderá la libertad y privacidad”.
Threats to block Telegram unless it gives up private data of its users won’t bear fruit. Telegram will stand for freedom and privacy.
— Pavel Durov (@durov) 20 de marzo de 2018
Asimismo, esta mañana comentó: “El poder que tienen los gobiernos locales sobre las corporaciones de TI se basa en el dinero. En un momento dado, un gobierno puede bloquear sus acciones al amenazar con bloquear las fuentes de ingresos de sus mercados y forzar a estas compañías a hacer cosas extrañas (recuerden cómo el año pasado Apple trasladó los servidores de iCloud a China). En Telegram, tenemos el lujo de no preocuparnos por las fuentes de ingresos o las ventas de anuncios. La privacidad no está a la venta, y los derechos humanos no deberían verse comprometidos por temor o avaricia”.
Privacy is not for sale, and human rights should not be compromised out of fear or greed. https://t.co/ACsCvk6WFx
— Pavel Durov (@durov) 13 de abril de 2018
Dúrov, que en 2013 creó junto a su hermano la aplicación de mensajería, defendió desde primer el primer momento la protección a los datos de sus usuarios. En 2014 se autoexilió de Rusia, tras denunciar presiones de los servicios de seguridad para que revelara información sobre grupos de la oposición que empleaban la red social VKontakte, desarrollada por él en 2006.
Según con el reporte de El Mundo, Telegram afirma que el bloqueo de su servicio viola el principio constitucional del secreto de la correspondencia, porque con las claves de cifrado proporcionan al FSB el acceso a los mensajes de cualquier usuario.
El FSB, por su parte, dice que la información no contiene datos que constituyan secreto de correspondencia.

