
A Purificación Carpinteyro: si esnifa, no maneje ni participe en debates electorales.
A Marco Rascón: mejor póngase la máscara, se ve más auténtico.
Mikel Arriola: lo importante es que hay salud, el anonimato no importa. PD. Viva la familia.
Claudia Sheinbaum: no sabes quién sea, pero en todo caso no es sólo una muñeca parlante de ya saben quién. Ojalá pronto lo demuestre.
Alejandra Barrales: cuando se pierde toda la vergüenza, se puede criticar y proponer, como ella hace, todo lo que quiera sobre la CDMX mientras esconde el desastre en el que está la ciudad y en el que ella participó.
Así, la calidad de los candidatos al gobierno de la CDMX.
Las otras dos candidatas no dieron ni para sonreír frente a la tragedia del debate.
