Agua: concesión no es “privatización”

Alguien me alegó en la mañana, en Facebook, que “concesión” es lo mismo o muy próximo que privatización.
¿En serio lo creen?

Recapitulemos un poco lo que todos deberíamos saber, porque lo enseñan en la secundaria, en clases de Civismo (ahora le dicen Formación Cívica), cuando medio pasamos de noche por el estudio de la Constitución.

La Carta Magna señala (estoy parafraseando) que el Estado tendrá la propiedad y rectoría de los recursos nacionales: agua, espacio marino, subsuelo, petróleo, espectro radioeléctrico, aire (entendido como el espacio para volar aeronaves), y otros que seguro se me escapan.

¿Eso qué significa?

Pues que los recursos son de todos y a la vez de nadie, pero que el Estado, entendido como el conjunto de instituciones establecidas para gobernar y administrar el país, es quien administra dichos recursos y como tal, tiene el derecho, establecido en la Constitución, de concesionar su uso. Esto es, nos da permiso de usarlos.

Concesionar significa que el Estado nos da permiso de hacer uso de los recursos de la Nación, pero siempre bajo la vigilancia de las diversas normativas establecidas al efecto, normativas que pueden y deben cambiar con la frecuencia necesaria para responder a las circunstancias del momento. Obviamente, el México de 1917 es otro muy distinto al del 2018.

Respecto al agua, ésta SIEMPRE ha sido concesionada. La cerveza que se toman (cuando está hecha en México) ha sido hecha gracias a que el Estado ha dado a la cervecera en cuestión la concesión del uso de grandes cantidades de agua. (No los veo boicoteando ninguna cervecera). La cervecera, si se conduce conforme a la ley, debe pagar por toda el agua que usa. Y por supuesto que hace negocio con ello. Tampoco los veo escandalizados por eso.

De hecho, sé que para el partido de México fueron y compraron sus cervezas, hechas gracias a una concesión de uso de agua. Eso los haría cómplices del “despojo”. Pero como no, pues no. Sigo.

Concesionar no es privatizar

Atención aquí. Que una empresa use agua para su negocio y gane dinero con una actividad para la que le fue concesionado el uso de agua no significa que el agua esté privatizada. Lean este párrafo tres veces.

Concesión es permiso de uso. Y créanme: los requisitos para obtener una concesión son muchos. Hay que demostrar técnicamente que el agua se usará para lo que se dice. (Que haya casos de corrupción, es innegable, pero es aparte, eso se debe resolver conforme a las normativas y no se debe condonar).

 

Documento de concesión de uso de agua.

Lo que hizo Peña Nieto

¿Qué hizo EPN con los decretos publicados el 6 de junio? Derogó decretos viejos y estableció nuevos, uno. Dos, estableció que en numerosas cuencas y acuíferos será ya posible dar concesiones para proyectos productivos DE TODAS CLASES. (No me refiero al aspecto de las reservas de agua porque me interesa sobremanera el punto de las concesiones).

La veda se levantó porque, dicen los decretos, esas medidas dejaron de ser necesarias tras alrededor de 50 años en que dichos acuíferos estuvieron en veda. La veda se impone para que el acuífero se recupere. ¿Es cierto que se recuperó? Carezco de la información técnica, pero me gustaría tenerla, porque considero que ahí está el verdadero énfasis. Si no se recuperaron, entonces sí hay falta. Pero eso no implica, en modo alguno, privatización.

Pero sigo. Si ustedes, como yo, han pensado por ejemplo en que sería ideal tener una granja acuapónica para sembrar hortalizas orgánicas (eso me encantaría) necesitan contar con una concesión de uso de agua. Y eso requiere que se levante la veda del acuífero que podría beneficiarnos. De hecho, los productores agrícolas piden al gobierno que levante las vedas que les impiden llevar adelante sus proyectos.

Siguiendo con el ejemplo, el agua que llegaría a nuestra hipotética granja acuapónica sería “nuestra”, porque nos dieron la concesión, pero al mismo tiempo sigue siendo del Estado. Es como (perdón el ejemplo rupestre), como cuando le dicen a sus hijos: “Sí, esta es tu casa, para que vivas en ella, pero realmente es mía y haces lo que yo digo, cabrón (o cabrona)”.

Lo mismo, claro, puede ocurrir a otra escala: minería, empresas refresqueras, cerveceras, agricultura extensiva, ganadería, complejos residenciales y hoteleros. Y ocurre. Y opino que está bien, porque esos proyectos son necesarios. Muchos de nosotros tenemos un ingreso porque esos proyectos existen. Pero no deben existir al margen de la ley ni con daño ambiental.

Lo realmente importante

¿En dónde debemos poner la vigilancia en lugar de gritar estúpidamente que el agua fue privatizada? En que todas esas empresas paguen por TODA el agua que usan. Que regresen a los acuíferos agua tratada, que no viertan desechos a los mares, que no hagan presas ilícitas. Ahí. Que reforesten las zonas que emplean para sembrar o pastorear. Que incidan en las comunidades para llevar educación ambiental. Que trabajen por un manejo responsable de los desechos de su labor industrial. Que se comprometan a cumplir las normas de calidad y seguridad laboral. Que paguen buenos salarios y paguen todos sus impuestos.

Y claro, que no existan funcionarios que se coludan con las empresas para condonar el pago de agua, para no castigar la contaminación del agua, aire o suelo o que les permitan extraer más agua de la que establece su concesión.

Coincido con mucha gente en un punto central: el abuso de muchas empresas en materia medioambiental es criminal e indignante. No se debe permitir.

Las comunidades indígenas y el agua

Se ha dicho (uso el impersonal porque son cosas que han dicho personas de las que no recuerdo el nombre) que con los mencionados decretos las comunidades indígenas ya no tendrán acceso a los acuíferos de sus localidades, porque toda el agua irá para las grandes empresas. Que el agua les pertenece a ellos.

Además de que es falso que los decretos no contemplen la necesidad de las poblaciones locales (indígenas o no), también es importante enfatizar en esto:

NO, los acuíferos no les pertenecen a las comunidades indígenas. Son del Estado. El uso que cualquier comunidad haga de un acuífero, debe estar regulado por una concesión o en su caso, por un acuerdo legal con el gobierno (buscaré más información al respecto).  Las comunidades indígenas no son pequeños Estados dentro del Estado. Les obligan las mismas leyes que los demás.

Si ustedes defienden la propiedad de las comunidades indígenas sobre un río, un lago o un manantial lo que están haciendo es… defender la privatización del agua.

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