En lo que va del año, se han detenido a ocho presuntos narcomenudistas que operaban en Ciudad Universitaria, en posible complicidad con trabajadores universitarios.
De acuerdo con el reporte de La Jornada, apenas este lunes se detuvo a David Israel Salinas Flores, Raúl Genaro Cervera Domínguez y Rolando Osorio Bermúdez, quienes presuntamente pertenecen al grupo que vende sustancias ilegales en las instalaciones de la UNAM.
A estas aprehensiones se suman las que se han hecho a lo largo del 2017, en operativos en conjunto entre las autoridades universitarias y elementos de la Procuraduría General de la República (PGR).
El pasado 24 de marzo fueron detenidos Héctor Yrag Chávez Silva, Miguel Mateos Chávez e Isaac Rojas Ávila; seis días después, se capturó a Édgar David Luis Lara, y el 27 de mayo a Leonardo Ismael Malvaez Rosas.
Según la carpeta a la que tuvo acceso el rotativo citado, todas las personas antes mencionadas fueron detenidas con paquetes de marihuana y cocaína, varios teléfonos celulares, dinero y algunos con armas.
Las autoridades además detectan dos puntos de alerta en donde no sólo se tiene registrada la venta de drogas, sino que también son focos rojos de inseguridad, donde los estudiantes pueden ser asaltados y, en el caso de las alumnas, docentes y trabajadoras, pueden también ser agredidas sexualmente.
Uno de los puntos es la zona conocida como “Los Bigotes” que son las áreas verdes que hay en la entrada de Metro Universidad (se conoce así por las esculturas que asemejan unos bigotes), y en las cuales los alumnos acostumbran acostarse, jugar futbol o reunirse con sus amigos.
Otro de los puntos son los frontones del área deportiva ubicada en el llamado “Camino Verde”, el cual conecta el anexo de la Facultad de Ingeniería y el Instituto de dicha facultad, lugar donde el pasado 3 de mayo fue encontrado el cuerpo de Lesvy Ortiz.
De acuerdo con testimonios recabados por las autoridades, en dichas áreas tanto los trabajadores como los estudiantes ubican a grupos de jóvenes que, por horas, están parados, hablando por teléfono y, en algún momento, se van en bicicletas para volver minutos después.
Incluso fuentes de la Procuraduría informaron que se investiga la posible colusión entre miembros del Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM) y los narcomenudistas que operan en estas zonas.
“Pues los protegen y les permiten que actúen libremente; incluso les ayudan a introducir los paquetes de droga dentro de las cajuelas de los vehículos de Auxilio UNAM”, declararon las fuentes a La Jornada.
En entrevista para el diario, trabajadores del STUNAM que pidieron el anonimato se dijeron sorprendidos de que las autoridades tengan ubicados a estos empleados y que aún no existan sanciones de por medio.
Además de “Los Bigotes” y los frontones, la comunidad universitaria también indica que otras áreas donde operan los narcomenudistas son: Las Islas, los alrededores del Jardín Botánico; los bajo puentes de Insurgentes Sur; las entradas de Cerro del Agua y avenida del Imán y el área llamada “Los Pitufos”, que conecta la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales con los institutos de Investigación de Humanidades.
mahy

