No sabemos cómo se cubrirán en radio y la televisión las campañas políticas de 2018, pero es muy probable que junto con la información periodística —o anti periodística— que se difunda en esos medios y los spots de propaganda que, por disposición legal, deben transmitir, encontremos también, como postura editorial en el caso de las emisoras privadas, opiniones constantes en el sentido de que la actual legislación electoral debe cambiar para que los partidos vuelvan a contratar espacios propagandísticos en medios electrónicos, como hacían antes de la reforma electoral de 2007.
Reforma molesta
Dicha reforma, recordémoslo: 1) prohibió a los partidos políticos comprar tiempo en radio y televisión; 2) dispuso que el Instituto Federal Electoral (hoy Nacional Electoral, INE) sea el que asigne —con cargo a los tiempos oficiales y con base en el criterio de “30 por ciento igualitario y 70 por ciento proporcional a sus votos”— los tiempos que corresponden a cada partido en medios electrónicos; 3) prohibió que personas físicas o morales ajenas a los partidos contraten espacios para difundir mensajes a través de los cuales pretendan influir en las preferencias de los electores, beneficiar o perjudicar a un partido o candidato.
La reforma causó molestia entre los concesionarios del sector porque cortó de tajo el negocio que, especialmente durante las campañas electorales de 2000 y 2006, significó la contratación de spots y propaganda pagada por partidos, candidatos y simpatizantes (recordemos a los “Amigos de Fox”).
Ofrecimiento presidencial
n octubre de 2011, como candidato del PRI a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto se manifestó en contra de la reforma electoral de 2007 y ofreció a los concesionarios de radio y tv que “la revisaría” una vez instalado en Los Pinos. “¿Qué ha habido con esto?”, preguntó Peña al hablar ante los radiodifusores durante la 53 Semana de la Radio y la Televisión, organizada por la CIRT. Y respondió: “La limitación a la libertad de expresión, mayor cerrazón sobre las campañas y a ustedes como empresarios de la industria de la radio y televisión, a final de cuentas, se les impuso una camisa de fuerza que les ha restringido y se ha convertido, la autoridad electoral, en una autoridad también reguladora de su industria…”.
Por ello, dijo, “me pronuncié por que hubiese una revisión al marco legislativo (porque) me parece que la legislación fue más allá del interés primordial a salvaguardar, que era la equidad en la contienda”.
Paradoja política
En noviembre de 2015, otro priista, Manlio Fabio Beltrones, se manifestó a favor de impulsar una nueva reforma a la legislación en materia electoral para permitir otra vez a los partidos comprar espacios propagandísticos en radio y televisión. Molesto porque, en su opinión, Andrés Manuel López Obrador estaba “aprovechando un vacío de la ley” para promover su imagen “en todos los spots que Morena difunde en radio y televisión” —lo que a su juicio constituía “una campaña adelantada” —, Beltrones anunció que “a más tardar” en febrero de 2016 presentaría una iniciativa para modificar la legislación electoral.
Entrevistado por Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, Beltrones aceptó que su iniciativa incluiría la posibilidad de que los partidos vuelvan a pagar espacios propagandísticos en los medios electrónicos: “(La legislación) empieza a mostrar algunos huecos, debe ajustarse y podríamos pensar en que si los partidos políticos necesitan más tiempo para poder promover a sus militantes, pudieran comprar algo de tiempo…, pero con límites específicos, no hacerlo tan tajante…”, dijo el ex gobernador de Sonora y en ese momento presidente del PRI. Paradójicamente Beltrones fue en 2007, como líder de su partido en el Senado de la República, uno de los artífices de la reforma electoral todavía vigente.
Postura editorial
Ni Peña Nieto ni Beltrones pudieron impulsar, en el actual sexenio, la reforma ofrecida. Y nadie podrá hacerlo para las elecciones de 2018. El tiempo legal concluyó. El proceso electoral iniciará en septiembre de este año y toda modificación hubiera tenido que efectuarse antes del 1 de junio. Pero eso no impedirá que el tema, como postura editorial de las empresas de radio y tv, esté presente en las campañas electorales del próximo año.
Este artículo fue publicado en Milenio el 08 de junio de 2017, agradecemos a Fernando Mejía Barquera su autorización para publicarlo en nuestra página.
