Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil cantó: Zongo le dio Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pegó a Muchilanga le echó a Burundanga les hinchan los pies.
Así las casas, repasemos: Margarita le dio una coz a Ricardo Anaya; Ochoa Reza la tomó con Liópez, Liópez con el conteo rápido y la mafia del poder; Humberto Moreira insultó al hermano Rubén y al priismo que se roba las elecciones; Josefina fue muy dura con las elecciones de Estado; algunos empresarios le tundieron a la maestra Delfina; Delfina arrasó con la imagen de sí misma, y así en la poselección.
Un acuerdo de tirios y troyanos dice que la operación del gobierno federal para retener el Estado de México ha sido impresionante, de aquí y de allá, de antes y después, de mañana y pasado: métanle con todo. Y aún así, apenas les alcanzó para ganar por 3 puntos, poco menos. Un candidato malo con muchísimo dinero es capaz de ganar una elección importante.
Dicen los que saben, o dicen saber, que el presidente Peña dio la orden, todo con Del Mazo, tope donde ajuste. Y la maquinaría se movió: crac, pac, punch, siuk, se puso en movimiento con los resultados de todos conocidos. Una trituradora de muchos miles de millones de pesos. ¿Esto quiere decir que el día de la elección ocurrió un fraude? No. ¿Esto quiere decir que muy probablemente el PRI rebasó los topes de campaña y quizá también Morena? Sí.
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