Gil lo sabe: las actas judiciales mal hechas, los debidos procesos hechos trizas, las pruebas pasadas por el fango: la maestra Elba Esther Gordillo en libertad. No faltan los periodistas que la defienden, faltaba más, ellos pueden defender, cavila Gamés, lo que les dé su regalada gana. Gil ha escrito de la maestra milagrosa en varias entregas periodísticas y quisiera en esta ocasión reproducir un artículo. Regresemos en el tiempo. Busquemos lo que escribió Gilga de la señora Gordillo:
“Todo termina, incluso los milagros. Gil tiene claro que los médicos que le cobraron a la maestra milagrosa 222 mil 522 pesos por concepto de cirugía estética y reconstructiva, le robaron. Los cirujanos tendrían que pagarle a Elba Esther Gordillo por ensayar en su rostro todo el cubismo y el surrealismo del más reputado arte moderno. Ladrón que roba a ladrón, en fon.
“La telaraña que mostró el subprocurador de la Procuraduría General de la República, Alfredo Castillo Cervantes, se enredó en la mente de Gil sin que éste pudiera calcular lo que hay que robar para gastar esas cantidades; o al revés, lo que hay que gastar para robar de esa forma. Del SNTE a las cuentas bancarias de Gordillo, más de 2 mil millones de pesos. Por cierto, si Gil entendió bien, la desviación de estos recursos sólo se contabiliza a partir del año 2008. Caracho.
“La portada de su periódico La Razón informa que Elba Esther Gordillo pagó a la tienda Neiman Marcus 39 millones 522 mil pesos por concepto de compra de ropa y otros efectos personales. No hagamos árbol del leño caído, pero la verdad no le lucían para nada. A estas horas, los dueños de la selecta tienda se dan de topes contra las paredes pues han perdido a una clienta de oro molido. Señora, ¿se lleva los anaqueles? Por supuesto, me hace mucha falta el anaquel, y, bien pensado, también me llevo el inmueble. Gil miró sus zapatos marca Flexi y acto seguido consoló a su autoestima que se arrastraba y gemía por el amplísimo estudio.
“Mucho avión. Más de 43 millones para el alquiler de jets ejecutivos de lujo. Una verdadera obsesión por los aires. Se sabe que el viaje en avión es muy necesario, dos o tres vuelos al día o te confundirán con un don nadie. Los desvíos diarios que su periódico Reforma ha calculado son así: un millón 83 mil pesos diarios puestos en las cuentas personales de Gordillo; 21 mil pesos al día para compra de ropa, 120 mil por día para pagar aviones privados. Y Gil pensaba en el mullido sillón que las cuentas de sus tarjetas de crédito eran descomunales. Anjá: 12 millones de pesos para pagar en Neiman Marcus las compras con la temible, poderosa, incalculable, infinita tarjeta de crédito de una prestanombres de madame Gordillo.
Más información: https://bit.ly/2BgZzx5

