René Bejarano, dirigente del denominado Movimiento Nacional por la Esperanza (MNE), reconoció que el episodio de los videoescándalos lo marcó en forma definitiva en su carrera política, sin embargo, a 14 de años de distancia pide que lo vean “con otros ojos”.
En entrevista con Javier Risco para El Financiero Bloomberg, quien fuera secretario particular de Andrés Manuel López Obrador y se desempeñaba como presidente de la Asamblea Legislativa cuando fue filmado recibiendo dinero en efectivo del empresario Carlos Ahumada, aceptó que fue un error haber caído en esa “trampa”.
“Un error es como una herida profunda en el cuerpo, deja cicatriz, pero de ahí a estar abriendo la herida a cada momento y en cada circunstancia, eso ya es insano y ocurre permanentemente. No se puede decretar la muerte civil de nadie si además es declarado inocente jurídicamente”, adujo.
Insistió en que todo aquello fue parte de una “conspiración” en contra de López Obrador fraguada por Carlos Salinas de Gortari y Diego Fernández de Cevallos, en complicidad con el gobierno de Vicente Fox. Asimismo apuntó que, una vez que asumió las consecuencias legales de sus actos, tiene derecho a reconstruir su vida y su trayectoria política y en busca de ese objetivo ha ido encaminada su actividad de los últimos meses.
Reiteró que en que no ocupará ningún cargo en el gobierno de López Obrador, sin embargo, aceptó que algunos integrantes del MNE sí tendrán alguna encomienda en su equipo de trabajo. No aclaró de quiénes se trata, pero admitió que le produce “gran satisfacción” que así sea.
No obstante, expuso que en su calidad de ciudadano y activista de izquierda apoyará al próximo gobierno. Según él, hay muchas formas de hacerlo sin que eso implique tener un puesto público y mucho menos, dijo, si ello da pie para que los adversarios de López Obrador lo ataquen.
Desde su perspectiva, el ahora presidente electo proyecta más seguridad, tiene un mayor control de sus emociones y ha mejorado su habilidad de comunicación; eso, apuntó, le ha permitido entablar una relación madura con sectores económicos y sociales con los que anteriormente había estado confrontado.
Respecto al PRD, aseguró que no está interesado en recobrar su militancia, sin embargo, por los años en que formó parte de dicha fuerza política, confió en que ésta “corrija su rumbo” y deje sus alianzas con la derecha, que la tienen inmersa en la peor crisis de su historia.
arg

