En 72 países del mundo, las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo son consideradas como un delito y por lo menos en ocho se castigan con la pena de muerte.
De acuerdo con datos del informe “Homofobia de Estado”, elaborado por la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA, por sus siglas en inglés), en algunos países del este de Europa, de Centro y Sudamérica, así como en prácticamente toda Asia y África, se criminaliza en diferente grado a la homosexualidad.
En contraste, en los países del norte de América y algunos del sur, Australia y la mayor parte de Europa, se ha avanzado notoriamente en el reconocimiento pleno de los derechos de la comunidad LGBTTTI. Sin embargo, sólo nueve naciones establecen en sus constituciones la no discriminación por razones de orientación sexual.
Según el reporte, la pena de muerte para las relaciones homosexuales se aplica en países como Irán, Arabia Saudí, Yemen y Sudán. Asimismo, la organización terrorista Estado Islámico castiga con la muerte a esas minorías sexuales en los territorios que controla en el norte de Siria y el noroeste de Irak.
Por otra parte, los gobiernos de países como Uganda, Zambia, Tanzania, India, Barbados o Guyana castigan las relaciones homosexuales se castigan con penas que van desde los 14 años de prisión hasta la cadena perpetua.
El informe indica que si bien, la mayor parte de los países del mundo no tienen una legislación que proteja expresamente los derechos de los homosexuales, en los años recientes se han registrado avances significativos.
Las parejas del mismo sexo pueden contraer matrimonio en 22 países y hay otros 28 que admiten las uniones civiles, sin denominarlas matrimonio, pero con derechos similares. Asimismo, en un total de 53 naciones se les autoriza la adopción bajo diferentes condiciones.
(Con información de EFE)
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