En ese entonces, al no ser empleado ni del gobierno ni del sector privado, no tenía derecho a ninguno de esos dos servicios públicos, salvo que lo tuviera por el lado de su esposa. Lo que sí tenía era acceso al Seguro Popular o a los hospitales públicos de la Ciudad de México.
La propuesta de López Obrador de cancelar los seguros médicos privados para funcionarios públicos apunta a un problema real. ¿No deberían los funcionarios públicos usar sólo los servicios públicos que administran? ¿No es la forma en que se generaría la presión política para promover y aumentar su calidad? ¿No es la mínima congruencia esperable para un político quien, en su discurso, defiende la necesidad de un Estado más interventor en la economía y, en general, en la vida de los ciudadanos?
Claudio López Guerra, profesor del CIDE, ha publicado un interesante artículo intitulado “Equal Subjects” (https://goo.gl/n3jzCC), argumentando que los funcionarios públicos deberían estar obligados a usar los servicios públicos. Su argumento central es que el piloto del avión debe ir en la aeronave y compartir con los pasajeros las consecuencias de sus maniobras.
Ahora bien, la propuesta de AMLO de eliminar la compra de seguros médicos privados para los funcionarios del gobierno tiene muchas implicaciones. La primera, ¿explícitamente López Obrador se compromete a no ir ni mandar a su esposa o algún miembro de su familia a un hospital privado, aunque él lo pudiera pagar?
La segunda, ¿se les va a exigir a los funcionarios públicos acudir al ISSSTE o simplemente no se les pagará un servicio privado y podrán optar por los servicios de salud privados si tuvieran el dinero? Con la lógica de López Guerra no deberían poder hacerlo, aunque lo pudieran pagar. En todo caso, si AMLO les baja el salario a la mitad, como también lo ha prometido, ir a un hospital privado sólo sería posible para quienes son corruptos, tienen patrimonio propio o su cónyuge tiene un ingreso suficiente.
¿Qué otros servicios públicos deberían estar obligados a usar? ¿Aplicaría el mismo argumento para los maestros de escuelas públicas de no mandar a sus hijos a escuelas privadas? ¿Irá el hijo menor de AMLO a una escuela pública a partir del uno de diciembre, de ganar la Presidencia?
Lázaro Cárdenas, como Presidente, impulsó la educación socialista pública en el país. Su hijo Cuauhtémoc estudió en México en una escuela privada y bilingüe, así podía aprender inglés.
Tercera, ¿quiénes estarían incluidos en esta medida? ¿También se quedarían sin seguro médico privado los profesores de universidades públicas, legalmente funcionarios del Estado mexicano? No creo que la izquierda universitaria desee perder ese privilegio en aras de la pureza ideológica. Sin embargo, de no perderlo, ¿por qué un director de área de una dependencia no vinculada a la provisión de servicios de salud y con un ingreso menor al de un profesor de nivel alto de la UNAM no debería tener seguro privado y éste sí?
Hay muchos otros temas donde AMLO deberá decidir respecto a la congruencia del principio básico que está detrás de su crítica a los seguros privados de salud. ¿Tendrán sus funcionarios derecho a guaruras? Con la lógica del seguro privado, no deberían. Nada más básico que la seguridad pública. No hay datos precisos, pero sospecho que el costo de proveer de seguridad a los funcionarios y sus familias no está muy lejos del costo de los seguros privados, que López Obrador dice que es de seis mil millones de pesos al año.
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