La bancada de Morena en San Lázaro ofreció ayer disculpas al pueblo de México por la conducta de una militante suya, la señora Eva Cadena; hace bien sin duda, aunque sean ellos, los legisladores, quienes sostengan esa postura y no el líder máximo de ese partido, Andrés Manuel López Obrador, quien apenas hace casi un mes mostró su respaldo por la honestidad valiente de la ahora llamada "Recaudadora" y, hasta ahora, él no ha comentado directamente sus actos sino que ha denunciado que ella cayó en una trampa tendida por la mafia en el poder, así como se lee.
Hace bien la bancada de Morena; además del pragmático intento por amortiguar el golpe ocurrido en pleno contexto electoral -las elecciones en el Estado de México son muy importantes- los diputados del Movimiento Regeneración Nacional enfrentan en sus filas la reproducción de uno de los peores vicios que ocurren en el financiamiento de los partidos políticos. Pero su definición es insuficiente: hay que subrayar que su correligionaria está siendo investigada por la probable comisión de delitos electorales y de otro fuero también que podrían ser de mayor gravedad: la condicionante "podrían" no se debe a una especulación sino a la reserva que debe guardarse siempre frente a una investigación en curso. Morena debe ser enfático, por pragmatismo o convicción, en que las indagatorias deben dejar claro cualquier artista incluido lavado de dinero de procedencia ilícita no obstante que ello signifique la muy alta probabilidad de que la señora Cadena no hubiera actuado sola; esto va más allá de los discursos de ocasión de un contexto electoral, "las disculpas al pueblo de México" deben ir acompañadas por la exigencia de que la señora Cadena se presente a declarar y explique con toda claridad su proceder.
Como sea, la postura de la bancada de Morena puede marcar una pauta para que sus militantes y simpatizantes ya no intenten justificar todo -siguiendo la voz de su líder máximo- a un ataque resultado de una confabulación o a que a ella, la militante de Morena y no a los otros políticos corruptos, se le carguen más las acusaciones: lo que hizo la señora Eva Cadena es indebido e incluso, para las creencias de ese partido cristiano, eso es pecado mortal aunque eso es cosa suya, claro, y de los designos celestiales que no corresponden a un estado moderno, como el que también muchos en este país, están empeñados en construir.
Escribo esto cerca de las siete de la mañana de este miércoles y el pronóstico del tiempo en la Ciudad de México marca que tendremos humedad y nos situaremos por los 26 grados, y aunque ya se sabe que esos pronósticos tienen la misma credibilidad que nuestra procuración de justicia, podría decirse que en las siguientes horas habrá declaraciones explosivas y un festín del espectáculo político porque una cosa es (casi) segura: en las contiendas políticas a veces da la impresión de que suceden muchas cosas sin que pase nada.
