Las protestas en Venezuela no cesan. El pasado miércoles varias ciudades bolivarianas sirvieron de escenario para expresar de nuevo el vivo rechazo al régimen de Nicolás Maduro. Las calles otra vez se llenaron de miles de personas, especialmente de jóvenes, que no pedían, sino exigían nuevas elecciones presidenciales.
En respuesta, Maduro ofreció clases de salsa en televisión estatal y la cifra de muertos aumentó. Es decir, el chavismo sigue sin atender las suplicas de la oposición, que muchas están sustentadas en la Constitución Política y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

De acuerdo con las autoridades, hoy suman 34 los fallecidos, tras registrarse la muerte de Armando Cañizalez, de 18 años, por un disparo en el cuello y del policía Gerardo Barrera, de 38 años, sin precisar la causa del deceso.
Pero además, la jornada de ayer dejó a un joven aprisionado bajo el caucho de una tanqueta militar (hasta el momento se desconoce su estado de salud), varios desmayados y otros dos prendidos en fuego, esto mientras marchaban, entre otras cosas por la liberación de los presos políticos, el respeto a los poderes de la Asamblea Nacional y por algo tan básico como el libre acceso a comida y medicinas.

Según las versiones, los hombres se incendiaron cuando el tanque de gasolina de una motocicleta de la Policía Nacional Bolivariana (GNB) estalló. Otros dicen que se quemaron mientras prendían bombas caseras. Tampoco se sabe cómo se encuentran.

Mientras la oposición reinaba en las calles, Maduro era el centro de atención en los medios estatales. Ayer el hijo político de Hugo Chávez entregó a el Centro Nacional Electoras (CNE) el decreto para convocar oficialmente a una Asamblea Constituyente, que como su mismo nombre lo indica, será la encargada de redactar la nueva Carta Magna de Venezuela y para celebrarlo, el mandatario mostró sus mejores pasos de salsa, situación que fue cubierta de principio a fin por los medios oficialistas, mientras que otros canales transmitían telenovelas o el Chavo del Ocho, pero nada que tuviera que ver con las manifestaciones que ya cumplieron un mes.
(Con información de EFE)
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