El especial Periodistas en la mira avanza hacia el continente en el que muchas autoridades abusan de su poder para presionar a la prensa: África. 66 periodistas estaban en prisión hasta diciembre de 2017.
El bloguero y periodista egipcio Alaa Abdelfattah está cumpliendo una condena de 5 años de prisión en El Cairo. Según lo ha documentado el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), las autoridades de ese país lo culparon de haber participado en una protesta en contra de un juicio de civiles en una corte militar en noviembre de 2013. La Corte de Casación de El Cairo rechazó la apelación de Abdelfattah y la sentencia en su contra fue confirmada el 8 de noviembre de 2017.
Según las cifras del CPJ, hasta diciembre del año pasado 66 periodistas estaban en prisión en toda África. 20 de ellos cumplían condenas en Egipto, 15 en Eritrea y 8 más en Uganda. En otros países como Etiopía, Marruecos o la República Democrática del Congo el arresto arbitrario de reporteros es una forma de presión muy frecuente.
Los arrestos a periodistas, una constante en África
Cristophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras, resalta que en África “hay violaciones de derechos muy duras en algunos países y, naturalmente, sobre todo en los países en conflicto”. Para él, las presiones sobre la prensa en muchas partes del continente se expresan a través de las autoridades institucionales y no necesariamente están relacionadas con la violencia.
En febrero de este año, en Etiopía, las autoridades de ese país liberaron al periodista Eskinder Nega como parte de una amnistía del gobierno de ese país a una serie de críticos y opositores. Según cuenta la organización PEN America, Nega había sido culpado de violar leyes antiterrorismo por denunciar los arrestos de otros colegas. Entre marzo y abril estuvo otros 12 días preso por protestar junto con otros activistas con una bandera prohibida en su país.
Según ha documentado PEN, el periodista ha entrado y salido de prisión en repetidas ocasiones desde 2005.
En el país vecino, Eritrea, las condiciones no son mejores. En la lista de 2015 del Comité para la Protección de Periodistas de los países más censores del mundo, Eritrea figuraba en el primer lugar. En el índice de libertades para la prensa de Reporteros Sin Fronteras, este país figura en el penúltimo lugar y en la más reciente clasificación de Freedom House de los países menos libres del mundo, este ocupa el tercer lugar.
Con el proceso de paz entre Etiopía y Eritrea, Deloire espera que esta situación cambie: “esperamos lograr la liberación de periodistas como parte del apaciguamiento de las relaciones entre estos dos paíes”, dijo el secretario general de Reporteros Sin Fronteras a France 24.
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