A mí en lo personal no me gustan las entrevistas a modo, para el lucimiento del actor político; sea quien sea, como las que acostumbran a conceder el Presidente y el principal líder opositor del país, por ejemplo. Por eso me gustó la entrevista que ayer hizo Ciro Gómez Leyva a Andrés Manuel López Obrador a quien le acotó sus frases de propaganda y generó un entorno para las definiciones: con la honestidad pueden resolverse todos los problemas del país, afirmó el líder de Morena quien, además, sostuvo que las encuestas donde no va al frente Delfina Gómez son hechas por la mafia y no condenó al régimen de Nicolás Maduro. La entrevista es un referente importante para adentrarse en el perfil del candidato presidencial.
Más allá de quienes coincidan o no con López Obrador, creo que Gómez Leyva hizo una buena entrevista porque el peor escenario de un profesional de la comunicación es ponerse a modo para el lucimiento del otro, sea quien sea, como hace poco sucedió con el mismo líder de Morena frente a Javier Alatorre y antes con Carlos Loret. El periodismo no debe ser tapete de nadie.
