Es el último día del sexenio de Peña Nieto y claramente se puede hacer un balance con los datos disponibles. Crecimiento sí hubo, pero moderado. Estabilidad financiera, uno de los sellos. Empleo, cerrará con más de 3.7 millones de empleos formales, siendo mayor que el de Fox y de Calderón juntos. Y reformas que ayudan a tener una mayor competitividad.
Entonces, si a Peña Nieto le fue medianamente bien, ¿por qué cierra el sexenio con tan baja popularidad y su partido político perdió estrepitosamente las elecciones? Porque también hubo mucha corrupción, se mantuvo la inseguridad (cada vez peor) y no se mejoraron los resortes de movilidad social que se transformaron en una baja expectativa de mejoría en la calidad de vida del grueso de la población.
EMPLEOS E IED, LOS MEJORES
Enrique Peña Nieto logró, con su equipo cercano, claramente Luis Videgaray y quizá Miguel Ángel Osorio Chong, sacar adelante las reformas estructurales desde inicios del sexenio. Se hizo gracias al Pacto por México. Y los resultados sí se vieron en la inversión privada, que se dio durante la administración.
Incluso la Inversión Extranjera Directa habrá llegado a los 200 mil millones de dólares para estas fechas, durante la gestión de Peña Nieto, lo cual habría sido un 58% mayor a la obtenida durante el sexenio de Felipe Calderón. Ahí hubo récord.
Otro dato importante fue la generación de empleos. Sí se tuvieron 3.7 millones de nuevos empleos formales. Aquí valdría decir que a Peña le ayudó la reforma laboral que dejó Calderón, y que ya obligaba a las empresas a formalizar a quienes trabajan en outsourcing. Se alcanzaron 3.7 millones de empleos formales, de nuevos cotizantes en el Seguro Social, representando más que los obtenidos por Calderón y Fox juntos.
En cuanto a expectativas de inversión, por la Reforma Energética, se comprometieron 200 mil millones de dólares, los cuales todavía falta por ver la concreción de proyectos que toman años en desarrollarse (aquí, por ejemplo, vemos el escepticismo de López Obrador y su equipo).
TELECOM, MÁS COMPETENCIA Y BAJARON PRECIOS
Las reformas dieron de qué hablar. La que, sin lugar a dudas, tuvo éxito, fue la de telecomunicaciones, con la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones, un órgano autónomo.
Se abrieron los mercados de televisión abierta, de radio, de telefonía, para la entrada de nuevos actores. Los precios de las telecomunicaciones bajaron 25% en estos seis años. Hay mayor acceso de banda ancha fija y móvil para el uso de internet. En la Reforma de Competencia se le dio fuerza a la Comisión Federal de Competencia Económica, para revisar todos los mercados y tener fuerza en sus multas.
La Reforma Energética permitió tener 107 contratos energéticos con privados, que buscarán petróleo en aguas profundas. Pero también se inició la apertura para la venta de gasolinas, así como para el gas. Esta reforma creó la autonomía de la Comisión Nacional de Hidrocarburos y de la Comisión Reguladora de Energía.
CRECIMIENTO DE ALREDEDOR DE 2.5% ANUAL
Como vemos, el sexenio de Peña Nieto fue de estabilidad macroeconómica, con todo y que hizo crecer la deuda pública, la cual recibió en 37% del PIB y la dejará en 45% del PIB. La estabilidad, junto con las inversiones fueron un signo de confianza para la inversión privada.
Las reformas estructurales, sin duda, ayudaron a tener mayor competitividad. El crecimiento económico, en promedio, fue de 2.5% anual, bajo, pero constante. En economía, el de Peña fue un sexenio decoroso que se puede ver en los récords de empleo formal e inversión extranjera directa. Pero en las elecciones y la percepción pesó mucho más la falta de mecanismos de movilidad social.
No había expectativa de mejoría para la población, con todo y tener reformas que hacen más competitiva a la economía. También pesaron la incertidumbre de vivir con tanta inseguridad y, desde luego, la percepción de tener varios gobernadores y funcionarios corruptos.
Este artículo fue publicado en Excélsior el 30 de noviembre de 2018, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

