La Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA), con motivo del Día contra la Homofobia, difundió en su página web el informe “Homofobia de Estado 2017”, para dar cuenta de las leyes que afectan a las personas en todo el mundo sobre la base de su orientación sexual.
El reporte elaborado por los activista Aengus Carroll y Lucas Ramón Mendos, señala que actualmente, “72 Estados continúan criminalizando la actividad sexual entre personas del mismo sexo y en 45 de estos países la ley se aplica tanto a mujeres como a hombres”. Asimismo, la variedad de leyes pertinentes a la orientación sexual sigue aumentando constantemente, situación que califican como inaceptable.
Carroll y Mendos pidieron a los líderes del mundo evitar llevar a cabo prácticas “antigays” que como resultado puede dañar a un ser humano al violar sus derechos.
Mendos agrega que fue obligado por su familia, a los 23 años, a ver un psicólogo que prometía “corregir” su orientación sexual, esto luego de revelar a su familia que era gay. “Me dijeron que estaban algo inseguros, y que visitando a un especialista ellos también tendrían mayor certeza de mi orientación sexual. Todo desde la inocencia y la buena fe (…) En esa consulta, el psicólogo me diagnosticó un caso que llamó 'reversible' y me propuso un camino en el que me ofrecería herramientas para deshacerme de lo que llamó 'vicios y desviaciones'”.

El activista compartió su experiencia para después denunciar que en muchos países, entre ellos su natal Argentina, las autoridades avalan las “terapias antigay”, pseudo tratamientos que asociaciones psiquiátricas consideran ineficaces y dañinos, que se venden como la “cura” a la homosexualidad.
Estas “terapias” puede ir desde campamentos para adolescentes, grupos de apoyo y psicólogos que aseguran que pueden “revertir” la atracción entre personas del mismo sexo.
Hasta donde se tiene conocimiento, solo tres países (Brasil, Ecuador y Malta) prohíben expresamente las “terapias antigay”.
“La persecución y estigmatización profunda persisten en muchos estados. Por otra parte, la promulgación de legislación específica que nos protege de la discriminación y la violencia se ha ampliado considerablemente en los últimos años, y la verdadera prueba a la que se enfrentan los estados es la implementación significativa de esas leyes. Aunque las leyes que reconocen nuestras relaciones y nuestras familias también están en aumento, menos del 25% de los estados del mundo nos reconocen o nos protegen, eso es un pensamiento preocupante”, aseguró Carroll.
De acuerdo con el último informe de ILGA, estos pseudo tratamientos no han desaparecido y hoy, quienes los llevan a cabo, se han modificado para superar los obstáculos que encuentran en las leyes. “Ahora emplean más a consejeros, se hacen en el ámbito privado o se han transformado en grupos de apoyo religiosos”.

Algunos países en donde reinan estas prácticas son: Estados Unidos, Polonia, Francia, Israel, Alemania y por supuesto Argentina.
Asimismo, la organización destaca que en al menos cinco países, las relaciones homosexuales pueden llegar a pagarse con la muerte, como por ejemplo en Arabia Saudí, Irán, Yemen y Sudán y parte de Somalia..
“En el siglo XXI el 37% de los Estados miembros de la ONU mantienen normas punitivas, las cuales violan los derechos humanos que se resiste a desaparecer”.
Otros datos que ofrece el informe es que hay 124 países (122 miembros de la ONU, así como Taiwán y Kosovo) donde los actos sexuales entre personas del mismo sexo son legales y 22 estados tienen leyes de “promoción” o “moralidad” dirigidas a la expresión pública de las realidades del mismo sexo y trans.
También menciona que sólo 72 estados de la ONU tienen leyes que protegen contra la discriminación por orientación sexual en el lugar de trabajo; 9 estados contienen disposiciones constitucionales que especifican la orientación sexual en sus protecciones contra la discriminación; 43 estados promulgaron legislación para combatir los delitos de odio y 39 países tienen leyes que abordan la incitación al odio por motivos de orientación sexual.
En la actualidad hay 23 estados en el mundo que reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo, mientras que 28 países prevén reconocimiento de unión civil y 26 estados tienen leyes de adopción conjunta. Austria, Finlandia y partes de Australia fueron las últimas en aprobar leyes de este tipo en los últimos 12 meses, mientras que 27 estados de la ONU permiten la adopción de padres de ambos sexos.
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