En el Barrio Rojo de Ámsterdam, Holanda, se abrió esta semana el primer burdel autogestionado por las mismas sexoservidoras. El pasado martes el alcalde de la ciudad, Eberhard van der Laan, inauguró el local que cuenta con 14 habitaciones que unas 40 mujeres se turnarán, esto en un intento por mejorar las condiciones de trabajo en la industria del sexo de la ciudad, donde, de acuerdo con las autoridades, se registra una alta tasa de trata de personas y blanqueo de dinero.
Así, las mujeres formarán parte del consejo asesor de la fundación Mi Luz Roja que se encargará de administrar el lugar.
"Todo en este proyecto, desde los estatutos hasta la decoración de las habitaciones, ha sido pensado por trabajadores de la industria del sexo", relata a la prensa una portavoz de la organización.
Con esta nueva iniciativa, las prostitutas pagarán unos 80 euros por el turno de día y 160 durante la noche a la fundación Mi Luz Roja, pero como trabajadoras independientes, serán dueñas de su horario y dispondrán de una zona común vetada a los clientes.
"Las trabajadoras de la industria del sexo determinarán sus propios términos de alquiler y de horas de trabajo", explica la portavoz.
Holanda legalizó el comercio del sexo en el año 2000, y las prostitutas se dan de alta en la seguridad social y pagan impuestos.
(Con información de El País)
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