Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil pensaba en las mañaneras, esa forma de imponer los asuntos de la vida política del país. Dice López-Dóriga, y dice bien, que las conferencias matutinas del Presidente se han convertido en la gestión principal del gobierno de Liópez Obrador: anuncia, niega, confirma, aprueba, acusa, perdona, declara. Gilga se pregunta cuánto tiempo puede soportar un hombre una ordalía cada mañana (ordalía, gran palabra). Por cierto, Salvador Camarena escribió un artículo sobre “Las mañaneras” en su periódico El Financiero, en el cual apunta esto, por favor, léanlo bien: “L(i)ópez Obrador sabe que en nuestra prensa subsisten las taras del modelo corporativo que siempre fuimos: sin el eje del poder político, o de un poder económico, difícilmente sobreviviría eso que llamamos medios”.
Por desgracia, Camarena tiene razón. La actitud de los medios y medias ante el Presidente es más bien vergonzosa al amanecer, luego mejora durante el día, pero las preguntitas a modo y las respuestas enfáticas definen el tono de las conferencias mañaneras. Bueeenos días, señor profesoor. Y del otro lado: saquen sus cuadernos, hoy empezamos con dictado: la 4T es el futuro de la nación. Gil siempre lleva cuaderno de doble raya, por lo que se ofrezca. Gamés escribe: las mañaneras se convertirán muy pronto en un suplicio, una tortura matutina que los medios recogerán y llevarán a un parque honesto, moreno, irreprochable. En fon y en fan.
Imágenes
Amigos que no malquieren a Gilga le hicieron llegar un video estremecedor sobre la situación política, social y cotidiana de Venezuela. Se puede ver en YouTube y es una producción de La Orilla, El Nacional, NTN24, RCTV. Se trata de un documental triste, una historia impensable que de pronto un día se convirtió en una realidad de pesadilla. Gil oyó esto en ese documental: Se lo dije a Chávez: tú no eres la solución sino el problema de Venezuela.
Algo más, el liquidacionismo del gobierno de Venezuela acabó con el país; el adanismo terminó con la historia venezolana. Si ven este documental, Gilga exige que ingieran cinco gotas de Rivotril antes de sintonizarlo. Un país derruido por las ideas necias de un caudillo.
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